¿Qué pasa con Pumas? Es lo que muchos de sus aficionados se preguntan. El que es considerado el cuarto equipo más grande del país mantiene un presente con muchas aristas que involucran un subcampeonato y una semifinal, pero también un sentido de pertenencia que poco a poco ha desaparecido después de las cuestionables decisiones del Patronato, el cual ha dejado mucho qué desear en el pasado reciente.

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La situación es clara, lo único que mantiene a Pumas ahora es su garra. Atrás ha quedado el equipo que fichaba con inteligencia y que hacía a sus extranjeros los mejores de la Liga MX. Atrás, también, han quedado aquellos mexicanos que deseaban defender la casaca universitaria al considerarla una de las más importantes del país, una situación que ha venido a menos recientemente.

Adiós al último emblema de Pumas

Pumas se ha caracterizado por tener emblemas de sus fuerzas básicas. O, al menos, eso ocurría en el pasado. Un ejemplo perfecto de lo anterior es Erik Lira, considerado el último canterano de excelencia de la institución que se convirtió en lo mejor en el último torneo pero que, de manera un tanto increíble, fue vendido a Cruz Azul, uno de los rivales directos de la institución capitalina.

Erik Lira fue, sin duda, el mejor elemento universitario de los últimos seis meses. Lo anterior le valió su convocatoria a la Selección Mexicana y un sinfín de halagos de parte de Gerardo Martino, motivo por el que es menos creíble que su equipo lo haya vendido por cerca de 4 millones a una escuadra en la que se espera pueda explotar definitivamente con la intención de emigrar a Europa.

Aunado a ello, recientemente se ha hablado de la posible salida de Juan Ignacio Dinenno. El baluarte del equipo del Pedregal es pretendido por el Palmeiras, quien estaría ofreciendo cerca de 6 millones de llevárselo, una situación que terminaría por encender aún más los ánimos de una fanaticada que, ya de por si, quiere fuera a todos los directivos de pantalón largo que actualmente tiene el conjunto auriazul.

¿Dónde quedó la espina medular?

Con la baja de Erik Lira y la muy posible salida de Juan Ignacio Dinenno, Pumas se queda roto. Y es que ambos formaban parte de la espina medular de una institución que medianamente compitió en el torneo pasado con ellos y con otros nombres como Alfredo Talavera, Nicolás Freire, Palermo Ortiz y Favio Álvarez, mismos que se quedarán sin la ayuda de los que son, probablemente, los mejores del club.

Ahora, todo pinta como una película de miedo para el club. La situación no es la mejor y los fichajes no llegan, por lo que todo indica que Andrés Lillini tendrá que volver a hacer magia e ingeniárselas para ser competitivo con un plantel que para nada espanta a las 17 escuadras de la Liga MX, quienes ya no ven con temor enfrentar a los universitarios tal y como sí ocurría en el pasado.

Esto podría ocurrir con el club en 2022

Lo bueno para Pumas es que esta no es la única vez que tienen este tipo de problemas y que los superan. Para muestra de ello está el pasado Apertura 2021, torneo en el que se convirtieron en los peores de muchas jornadas pero que, en las últimas, evolucionaron a tal grado de llegar a la Liguilla y de eliminar en los cuartos al América, algo que elevó el envión anímico de su afición.

¿Podrá Pumas superar lo hecho en la campaña pasada?