Peñarol ya no depende de sí mismo en Libertadores

El conjunto ‘Aurinegro' fue al Defensores del Chaco en busca de mantenerse en la senda de la clasificación a los octavos siguiéndole el ritmo a Colón de Santa fe y Cerro Porteño, ambos líderes del grupo en conjunto. Lo que se trajo a Montevideo, fue un mar de dudas y una chance que ya no depende de ellos para avanzar de fase. Peñarol perdió por la mínima ante Olimpia y los octavos de Copa Libertadores se hacen desear, pero desde 2011.

PEÑAROL PERDIÓ OTRA VEZ POR COPA LIBERTADORES

La pretemporada con aquellos resultados magníficos, con victoria clásica incluida y rendimientos superlativos de varios futbolistas, parece que se disputó hace muchos años. Pero fue hace apenas dos meses. Lapso de tiempo donde se perdió casi toda chance de pelear el Torneo Apertura uruguayo, y con los tres partidos de visitante con ningún punto rescatado el Libertadores, también las chances de clasificar parecen opacarse. Ahora, restan dos encuentros de local, para al menos aspirar a Copa Sudamericana y esperar los otros resultados, a ver si mágicamente ayudan en algo.

Lo que sí preocupa, no es tanto la no clasificación, puesto que desde 2011 no se logra y se sabe que del equipo del año pasado semifinalista del torneo de segundo orden, apenas quedan las cenizas y el DT (ni siquiera su ayudante técnico Darío Rodríguez).

Recordemos que continúan en el plantel apenas dos de los titulares, Dawson que ha sido la figura durante toda la copa y el capitán Gargano, que hace varios partidos viene arrastrando una molestia muscular.

Peñarol Libertadores
DEPOR

LO IMPORTANTE ES LA FORMA, NO EL RESULTADO

En el fútbol, un equipo puede ganar, empatar o perder. Pero trabaja para lo primero. Más si se habla de Peñarol, y encima si es por un partido de este certamen continental que ya supieron ganar cinco veces a lo largo de su historia, venciendo a varios de los mejores equipos de la historia sudamericana. Lo que no puede suceder, es que el ‘Carbonero' no se plante firme y tenga una idea de juego.

Mauricio Larriera es un técnico que cuando tuvo un plantel con varios jugadores de categoría, hizo que se potenciaran entre sí para sacar sus mejores versiones, y esto hay que reconocerlo. Hoy, no cuenta ni cerca con la calidad de ese equipo, pero tampoco se ven intenciones de jugar a su estilo o al menos tener un plan B.

Peñarol si no te domina, pierde. Es un equipo muy frágil emocionalmente, no soporta las situaciones desafiantes y los jugadores parecen querer sacarse la pelota de encima por momentos. Abusan de las pelotas largas, cuando en números la eficacia de los centros es demasiado baja. Como mejor ejemplo, en realidad hay dos, y son los goles con los que cayeron ante Colón y Cerro Porteño. Estos, fueron desatenciones en jugadas de lateral.

LO QUE LE QUEDA A PEÑAROL…

Lo próximo es recibir este domingo a Wanderers por el Apertura, club que va una unidad por encima en la tabla, y luego visitar a Plaza Colonia. Por Copa Libertadores, el 17 de mayo recibirán a Cerro Porteño. Mayo comenzó de la peor manera. Veremos si pueden levantarse,

Federico Rodríguez

Federico Rodríguez