Gullit Peña, la triste historia de su descendente carrera

Gullit Peña pudo haber sido uno de los mejores futbolistas mexicanos en la historia reciente del balompié. Sin embargo, el hubiera no existe. La carrera de Carlos llegó a probar las mieles del éxito tanto a nivel nacional como internacional; desafortunadamente, una serie de eventos extracancha hicieron que este dejara de ser alguien relevante en el campo.

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El Gullit Peña nació el 29 de marzo de 1990 en Ciudad Victoria. Con apenas 32 años de edad, cualquier futbolista pensaría en tres o cuatro años más en el mundo del profesionalismo ante de colgar los botines; sin embargo, la situación es sumamente distinta con el mexicano, quien al día de hoy es más reconocido por lo que hace fuera que dentro del rectángulo verde.

Alcanzó la cima con los Esmeraldas de León

Del 2012 al 2014 no hubo ningún futbolista mexicano en mejor estado de forma que él. Así de sencillo. En estos años, el Gullit Peña fue fundamental en los Esmeraldas de León, institución que, después de subir del Ascenso MX, conquistó la primera división azteca con un par de campeonatos consecutivos, el último de ellos venciendo a las Águilas del América en el mítico Estadio Azteca.

Dicha situación coincidió con uno de los peores momentos en la historia reciente de la Selección Mexicana de Futbol. Y él fue uno de los principales héroes del combinado tricolor. El Gullit Peña formó parte de la reclasificación de México rumbo al Mundial de Brasil 2014 siendo un baluarte en las victorias ante Nueva Zelanda, confirmándose así como un auténtico heredero al trono.

El camino lo tenía completamente encaminado para ser uno de los referentes en un futuro para el país. Sin embargo, su llegada a las Chivas del Guadalajara, lejos de ser un trampolín, se convirtió en una decisión que le traería consigo una serie de consecuencias que se reflejan hasta hoy, prácticamente una década después de haber sido el mejor de su respectivo club.

Paso por Rangers y su descendente final

El Gullit Peña no solo no progresó en Chivas, sino que se convirtió en uno de los más odiados de la fanaticada. Sorpresivamente, este recibió un llamado de Pedro Caixinha para disputar minutos en el Rangers de Escocia, equipo en el que anotó algunas dianas pero que, sin embargo, nunca pudo sobresalir como se esperaba de la mano del entrenador portugués.

Carlos tuvo a bien regresar a la Liga MX para defender las casacas de la Máquina de Cruz Azul y los Rayos del Necaxa. El mexicano fue sumamente irregular en el terreno de juego y, además, comenzó a tener serior problemas de alcoholismo que se reflejaron con más fuerza en su vida diaria, contando además su participación en el futbol profesional.

Las adicciones nunca lo dejaron en paz. Diversos medios establecen que el Gullit Peña intentó tratarse a fin de salir del abismo enorme en el que había entrado. Para su mala fortuna, este nunca pudo superar al cien por ciento sus problemas e, incluso, en los últimos días ha sido víctima de burlas por los videos que ha protagonizado en donde se muestra en un estado totalmente inconveniente.

¿Qué le depara al Gullit Peña ahora?

Su destino se vislumbra muy, pero muy complicado. Sus últimas actuaciones se dieron en el futbol de Centroamérica y en uno de los torneos más limitados de México como lo es la Liga de Balompié Mexicana, por lo que solo un milagro haría que Carlos, el Gullit Peña, vuelva a tener una oportunidad en la Liga MX o, bien, en la Liga Expansión MX. Esta es la historia de un esmeralda que no pudo salir del abismo.

Alan Chávez

Alan Chávez

Victor Alan Chávez González es un comunicólogo mexicano que se graduó en la licenciatura de periodismo en el apartado deportivo, más precisamente en temas relacionados con el fútbol nacional e internacional, el automovilismo y la lucha libre.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México y cuenta con seis años de experiencia iniciando su etapa profesional en el 2017, cuando ingresó a Balón Latino. Sus clubes favoritos son el Cruz Azul y el Barcelona, y la frase que lo distingue es "Nada cambia si nada cambia". Disfruta el proceso y vive cada minuto como si fuera el último.