Mientras el himno nacional sonaba, los jugadores entrelazaban sus brazos y entonaban la letra nacional. Unión, confianza y todo Cincinnati de su lado para conseguir la tercera victoria del año sobre México y un nuevo dos a cero para la historia vencedora – en ámbitos futbolísticos – de los Estados Unidos de América. 

Duelo de poder a poder

Con el respaldo de su gente, la selección de las barras y las estrellas se paró con una ferocidad y energía que hizo olvidar las bajas temperaturas (alrededor de los dos grados centígrados) existentes en Ohio. El cuadro de Gregg Berhalter se mostró impetuoso, pero sin tanta claridad hacia el arco de Ochoa.

Del lado mexicano, fiel a su estilo, trató de hacer suya la posesión del esférico. Edson Álvarez fue el orquestador mexicano que no encontró la colaboración de Héctor Herrera y Luis Romo, quienes sufrieron (hasta ser borrados de la cancha) la velocidad de Weston McKennie y Yunus Musah.

Las jugadas más peligrosas en el ámbito del gol fueron para los dirigidos por Gerardo Martino. Al 11′ Edson Álvarez exigió a Zack Steffen con un tiro de zurda efectuado afuera del área grande. Al 18′ se juntó el tridente de Raúl Jiménez, Jesús Corona e Hirivng Lozano, pero de nuevo el arquero del Manchester City respondió favorablemente para los estadounidenses. 

La jugada que tomó una relevancia vital fue un trazo largo (desde el lado izquierdo) por parte del ‘Chucky’, el cual fue para Jesús Manuel Corona. El ‘Tecate’ quedó solo frente al arquero, recibió el pase de Lozano y lo definió de primera intención, sin dejarlo botar… pero a un lado de la portería.  

Una locomotora estadounidense

Si la intensidad de lo locales destacó en la primera parte, en el segundo tiempo arrancaron como un tren que impactó y vulneró la zaga que se había presentado de manera ejemplar durante los primeros 45 minutos (con excepción de Luis ‘Chaka’ Rodríguez, que cada partido en selección genera desconfianza). 

Primero avisó Weston McKennie, y Guillermo Ochoa mandó a tiro de esquina. Ricardo Pepi (el juvenil que ambas selecciones tuvieron en la mira) también tuvo un par de disparos e insinuaciones que inquietaron a los defensas que terminaron exhibidos.

El gol se veía cerca, y llegó con la personalidad que se gesta como el ícono de esta generación: Christian Pulisic. El ‘Capitán América’ entró de cambio al minuto 69 y abrió el marcador (74′) de un partido que estaba por estallar. El jugador del Chelsea remató de cabeza un centro que llegó vía Timothy Weah.

Y para hacer aún más dolorosa y anecdótica la derrota (tercera en el año de Estados Unidos sobre México), el marcador final fue un 2-0 gestado por McKennie. El jugador de la Juventus puso cifras definitivas al minuto 85 gracias a un disparo de derecha, en una jugada donde quedó en un mano a mano ante Ochoa. 

Dos a cero, tres puntos, liderato de las eliminatorias de CONCACAF, un futuro promisorio, y al menos de aquí a la siguiente jornada rumbo a Catarla bandera estrellada, triunfante ondea.