Nahuel Beresiarte, argentino por el mundo, San Marino, Italia, Juventus Unida de Carpintería, Barisardo, CD Tugia, Línea de la Concepción, Ezequiel Muth, CD Tortosa, Pennarossa, Independiente, Kimberley
Beresiarte en su último paso por el Pennarossa de San Marino. Fuente: @Nahuel_Bere

Mar del Plata, Carpintería, Italia, España y San Marino. Todos esos lugares se refieren a la trayectoria de Nahuel Beresiarte, futbolista argentino de 25 años. Hoy está en Italia a la espera de una nueva oportunidad en su carrera y desde allá, charló con Balón Latino. Además de contar sobre sus clubes, remarcó cómo su familia, amigos y su pareja son un pilar fundamental en su vida. 

Entrevista a Nahuel Beresiarte

P: ¿Cómo fue tu año 2020 en relación a la hora de entrenar, donde pasaste la cuarentena?

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R: El fue un año cargado de emociones. Te cuento la primer parte que fue la finalización de la temporada 19/20 donde estaba jugando en Catalunya para el CD Tortosa y también era profesor de inferiores. La verdad que fue una muy linda experiencia, conocí mucha gente linda y deportivamente estuvimos a punto de ascender a la Tercera División, ya que nos encontrábamos en la Primera Catalana. Ascendían el primero y el segundo, nosotros quedamos terceros por diferencia de gol y nos cortaron el torneo justo cuando jugábamos contra nuestro rival directo.

La pandemia del COVID me complicó a la hora de no poder cobrar algunos sueldos, como pasó en varios clubes a nivel semi-profesional, ya que sólo te pagaban la casa. Una vez suspendida la temporada, me fui a la Línea de la Concepción al sur de España para trabajar de mozo en bar por dos meses y medio. Después, me surgió la posibilidad de irme a jugar a San Marino, un país nuevo donde el club tenía cómo objetivo jugar Europa League y la verdad que no me arrepiento. En noviembre se vuelve a suspender el torneo y tuve la posibilidad de regresar a Argentina después de tres años y de reencontrarme con toda la gente que extrañaba mucho.

P: Volviendo un poco en el tiempo, ¿De que manera llega el fútbol a tu vida? Tengo entendido que te querían mandar a entrenar básquet, pero vos no querías

R: Sí, lo del básquet fue mi vieja cuando tenía 4/5 años. Ella era operadora de una mensajería y estaba todo el día trabajando en mi casa y bueno, surgió la posibilidad de ir a jugar al básquet porque era lo más cerca que tenía ella. Cuando me llevó, no había caso, yo quería patear la pelota y ella me decía que no, que la tenía que agarrar con la mano y tirarla al aro. Yo le respondía “No, no, yo quiero patearla” y no entrené, nos tuvimos que volver.

Al otro día comencé a jugar en la escuelita del colegio Nueva Pompeya y ahí le dimos para adelante. Siempre era llegar a mi casa, mirar fútbol, ponerme a jugar y a veces, en vez de hacer la tarea, me iba a jugar a un sintético, respiraba fútbol. Era el “Loco del fútbol”. Me acuerdo que había veces que llegaba de entrenar y me iba a patear solo a una canchita hasta preguntaba si le faltaba gente a los que iban a jugar y quizás me pasaba todo el día hasta las 12 de la noche jugando.

P: Comenzaste tu carrera en Independiente y Kimberley que son tres equipos de Mar del Plata. ¿Ya soñabas con el fútbol o era más una pasión momentánea? 

R: Siempre jugué al fútbol porque era lo que me hacía feliz, era mi cable a tierra y todo lo solucionaba dentro de una cancha. Realmente me sentía libre y hacía lo mejor que mejor se hacer. Eso fue lo que me dio el fútbol siempre, fue mi mejor psicólogo. En Independiente hice las inferiores y con 14 años, me quebré el codo en octubre y decidí dejar el club. Los primeros meses me lo tomé un poco a la ligera porque estaba en recuperación y en abril, ya con 15 años, me pregunté “¿Qué onda?, ¿Qué estoy haciendo?”, ya que me encontraba sin club por primera vez y no me identifico jugando a la computadora.

No quería eso para mi vida, desconecté la computadora y busqué algún club donde entrenar para volver a las canchas. Hablé con Kimberley y estuve dos años donde al principio fue muy difícil, ya que estaba bastante mal y ellos volaban. A fin de año la cosa cambió, se dio vuelta la torta y era de lo que más aguantaba, algo que me llenó de orgullo. A mis 15 años fue el clic para mí y cuando decidí dedicarme al fútbol como profesión y medio de vida.

Nahuel Beresiarte, argentino por el mundo, San Marino, Italia, Juventus Unida de Carpintería, Barisardo, CD Tugia, Línea de la Concepción, Ezequiel Muth, CD Tortosa, Pennarossa, Independiente, Kimberley
Nahuel en su paso por Juventud Unida de Carpintería. Fuente: @Nahuel_Bere

P: Informándome para hacer la nota, me topé con que jugaste hasta los 12 años cómo  delantero. ¿Por qué pasas a jugar de defensor central? 

R: A los nueve años comencé en la escuelita de Independiente y estuve dos o tres años jugando como delantero. Era goleador y todo, pero hasta que me subieron a la liga donde era todo tácticamente diferente y yo no me sentía cómodo. Un técnico agarró en un entrenamiento y me puso de “6” con tres conos. Uno donde me tenía que parar y dos adelante y me decía “Vos te parás acá, cuando reciba el delantero va a querer pasar por esos dos conos y tu deber es quitarle la pelota”. Empezó la práctica, les quitaba la pelota, no los dejaba pasar y se enojaban mientras yo pensaba “Wow, me gusta hacer esto”. Ahí me di cuenta que me hacía más feliz quitarle la pelota al delantero y salvar un gol que generarlos.

P: Juventus Unida de Carpintería es el equipo donde debutaste. ¿Cómo llegas al club?

R: Al otro año de egresar del secundario, ya que mi vieja vive en ese pueblo. Fui porque iba a probarme a Instituto y Talleres de Córdoba los primeros meses del año, que después se terminó atrasando hasta septiembre y octubre. Me puse a entrenar, Juventud era el club del pueblo, era gente más grande, me sentía bien y se dio la posibilidad de debutar. El equipo logró el mejor rendimiento de lo que anteriormente habían logrado donde perdemos el campeonato dos fechas antes por una corrupción arbitral. Todo eso fue pensando en irme a probar a Instituto y Talleres.

Cuando fui a Instituto estaban completos, me probé igual y me dijeron que vuelva en diciembre. En Talleres fue tres semanas a prueba en octubre y a la segunda semana me avisaron que me vaya preparando porque la próxima semana, si todo seguía bien, me podía quedar. Ahí tuve uno de mis mayores golpes, debido a que decidí jugar el domingo para el club del pueblo y me lesioné los meniscos por lo que perdí la oportunidad.

P: Estando en Puerto Nuevo de la Primera D del fútbol argentino, te llega la posibilidad de emigrar a Italia. ¿Cómo recordas ese momento?

R: Me acuerdo que fue a mediados de 2018 cuando se abrió el mercado de pases europeo. Yo no encontraba la forma de poder subsistir en el fútbol de ascenso, ya que en los de la Primera C o D no se gana mucho y era como estancar mi carrera. Yo tenía el pasaporte europeo, me puse a investigar que posibilidades había en Europa y era una variedad de oportunidades mucho más amplias que acá. Contacté con un par de personas, hubo un club que le gustó mi video deportivo, que fue el Barisardo de la Isla de Cerdeña. Fue todo muy bueno para mí, era la primera vez que viajaba a Europa y fue algo que me cambió la vida.

P: ¿Qué fue lo que más te llamó de ir a jugar al Barisardo? ¿Te costó la adaptación al estilo de juego?

R: Cómo primera experiencia en el fútbol italiano fue genial. El choque más fuerte se da en el momento en que tenes que aprender el idioma, ya que si no sabes hablar bien el italiano, es difícil entrar en un grupo y ganar confianza. Lo primero que hice fue poner a estudiar italiano, buscar en YouTube, preguntando y usando el traductor, más aún cuando a los dos meses me dieron la oportunidad de trabajar como entrenador en una de las categorías juveniles del club. Hice todo lo posible para poder hablar italiano en dos meses, al principio los chicos se me reían cuando le erraba alguna palabra, después me ayudaron.

Nahuel Beresiarte, argentino por el mundo, San Marino, Italia, Juventus Unida de Carpintería, Barisardo, CD Tugia, Línea de la Concepción, Ezequiel Muth, CD Tortosa, Pennarossa, Independiente, Kimberley
Beresiarte firmando su contrato con el Barisardo. Fuente: @Nahuel_Bere

La verdad que el fútbol es mucho más táctico, hay entrenamientos solamente de eso y se corre mucho menos. Hay menos desequilibrio individual, los delanteros juegan haciendo muchos movimientos y automatismo. En general, esa es la diferencia con el fútbol argentino que es más físico y el italiano es más táctico. Me sorprendió mucho a nivel de infraestructura, ya que en los pueblos hay clubes con canchas sintéticas, buenos vestuarios y estadios.

P: Del fútbol italiano, pasas al español para jugar en el CD Tugia. ¿Qué diferencias notas entre ambos fútbol? 

R: El CD Tugia en la región de Andalucía fue un lindo equipo donde me tocó jugar, donde los dirigentes ponían los derechos y necesidades del jugador que venía de afuera por encima de los intereses del club. Ahí coincidí con otro argentino, Ezequiel Muth y con Andrés Riasco, un colombiano. Ganamos ocho partidos de los 10 de la segunda rueda, nos fue muy lindo y fue una linda experiencia. Si comparamos el fútbol de Cerdeña con el de Andalucía, el español es más técnico y físicamente no son fuertes, ya que apuestan más al juego receptivo, toco y me muevo, se buscan los espacios. Por eso, cuando hay un argentino que tiene esa habilidad y picardía, lo quieren desde Europa. La gran diferencia para mí es que el español tiene una técnica superior al italiano.

Aquí puede leer la entrevista a Ezequiel Muth

P: Quiero retomar algo que mencionaste al principio de la nota. Trabajaste de mozo un tiempo en la Línea de la Concepción. A raíz de eso, ¿Tuviste otros trabajos a la par del fútbol? ¿O eso fue una excepción? 

R: Gracias a Dios siempre viví del fútbol. Tuve que recurrir a ese trabajo porque estuve varios meses sin cobrar y se me complicó. Además, lo hice para poder ahorrar un poco de plata y también compartí con Eze (Muth) donde fue una experiencia hermosa en la Línea. Entrenaba, trabajaba y tenía un amigo, un hermano con quién compartir y eso hizo más llevadera la estadía. Eso sí, cuando en el verano no hay fútbol, me pongo a trabajar casi siempre en la parte gastronómica.

P: Está perfecto lo que haces a la hora de preferir trabajar y ganar experiencia en otra cosa que no sea sólo el fútbol. Llegamos a tu etapa en el Pennarossa del Campeonato Sanmarinense. ¿La chance de jugar la Europa League fue lo que te convenció de ir a jugar allí?

R: Tenía la posibilidad de ir a jugar a la Serie D de Italia, pero en San Marino vi que tenía contrato, algo que en no iba a tener en la D. El fútbol está creciendo, había jugadores que se estaban yendo a retirar allá desde la Serie A y la motivación de las copas me llamó la atención. Fue una hermosa experiencia en el Pennarossa donde tuve de compañeros a Adolfo Hirsh, que juega hace varios años en la Selección de San Marino, y Matías Colagiovanni. Además, el entrenador era Andy Selva, el máximo goleador histórico de la Selección y fue un honor compartir con él. En noviembre se suspendió el campeonato, volví para Argentina y antes de regresar para Italia, rescindí de común acuerdo el contrato con el club porque la situación estaba muy complicada.

Nahuel Beresiarte, argentino por el mundo, San Marino, Italia, Juventus Unida de Carpintería, Barisardo, CD Tugia, Línea de la Concepción, Ezequiel Muth, CD Tortosa, Pennarossa, Independiente, Kimberley
Nahuel defendiendo los colores del CD Tortosa de Catalunya. Fuente: @Nahuel_Bere

P: ¿Estás en la búsqueda o ya hablaste con algún club? 

R: A San Marino no creo que vuelva porque ya es una etapa cerrada. Seguramente apuntaré al ascenso italiano o en España, pero también estoy atento a lo que surge de otro país. No tengo ningún prejuicio en ese sentido y donde se de la mejor oportunidad, que me cierre por todos los aspectos, que sea un club estructural y dirigencialmente organizado. Esta temporada apunto a donde esté la mejor opción.

P: En relación a eso que decís, ¿volverías al fútbol argentino si te llaman? 

R: Me encantaría volver al fútbol argentino en algún momento, ya sea en la B Nacional o en Primera División. La B Nacional es una liga que siempre quise jugar y que siempre me sentí apto. Nunca tuve la posibilidad de que me lleven a probar a diferentes clubes del ascenso de Buenos Aires porque desde chico me manejé sólo. Sí está la posibilidad de volver a esas categorías, regresaría, pero mi objetivo principal es llegar al profesionalismo acá en Europa. Buscar estabilidad y un buen equipo a nivel profesional junto a mi novia, para poder encarar la carrera juntos, es una motivación enorme.

P: ¿Tu familia es un pilar importante para que sigas adelante con el fútbol? 

R: Sí, ellos fueron y son un pilar fundamental para seguir yendo a por todo. Al igual que mis amigos de toda la vida, también me ayudan mucho y son importante para mí. Además, poder compartir mi carrera/camino con mi pareja, es algo que me hace muy bien, es una motivación muy grande y me hace muy feliz.