Nueva Chicago: la TURBIA historia de su nuevo refuerzo colombiano, Manga Escobar

El fútbol de Argentina no deja de ser un hermoso entramado de historias curiosas, indignantes o graciosas. En este caso, Nueva Chicago ha abierto el espacio para poder contar una lamentable historia cargada de polémica y complejidad. El club de Mataderos oficializó la llegada de uno de sus nuevos refuerzos para el 2024: Andrés Manga Escobar.

El atacante colombiano de 32 años firmó con el club hasta el 31 de diciembre de este año. Será parte de la delantera de la institución para una campaña que genera mucha expectativa. Sin embargo, Manga Escobar también llega con una oscura y turbia historia reciente fuera de las canchas.

La condena de Andrés Manga Escobar

La carrera de Andrés Manga Escobar nunca ha sido un cuento de hadas ni un relato tranquilo y sereno para presentar. Por el contrario, el colombiano siempre se ha visto envuelto en polémicas y crisis. Es más, la mayor parte de los highlights de su carrera vienen por el lado negativo de las dificultades y problemas por fuera de los terrenos de juego. Y esto es mucho decir, pues, en su momento, era un atacante que prometía mucho de cara al futuro. Sus condiciones como jugador siempre fueron espectaculares, pero su cabeza y comportamiento se inclinaba por otro camino.

Manga Escobar
Manga Escobar, delantero colombiano | Fuente: Nueva Chicago

Sin embargo, la gravedad de sus acciones nunca había llegado al nivel de lo que es acusado en Islandia. Andrés Manga Escobar aterrizó en Islandia en marzo del 2021, después de estar algunos meses sin equipo. El jugador había salido de Cúcuta Deportivo en el fútbol colombiano y su destino no era claro. Su llegada al fútbol islandés parecía una oportunidad para relanzar su carrera, lejos del entorno que siempre le había costado en Colombia.

No obstante, esto no sucedió. El colombiano jugó a lo largo de un año en el club Leiknir, hasta diciembre del 2021. Jugó 19 partidos y marcó dos goles en ese tiempo. Pero, poco tiempo después, el delantero fue acusado de abuso sexual contra una mujer. Esa misma acusación derivó en una condena en marzo de 2022 a dos años y medio de prisión.

El testimonio del propio jugador en la época indicó que se trataba de “un malentendido”, donde “todo lo que pasó fue con el consentimiento de ambos”. Incluso, llegó a denunciar actos injustos e ilegales por parte del gobierno islandés, que, presuntamente, habría retenido su documentación. Según reportes, el caso sigue estando abierto, aunque Manga Escobar llegó a un acuerdo con el gobierno islandés para regresar a su país. Desde aquel momento, hace dos años, el delantero no tiene equipo ni juega de manera profesional.

Un pasado complicado

Además de aquel incidente, Andrés Manga Escobar ha estado inmerso en más escenarios complicados. El futbolista llegó a vestir grandes camisetas: jugó en Millonarios, Atlético Nacional, Deportivo Cali, Estudiantes de La Plata, Tolima, Dallas, etc. Todos esos clubes firmaron al futbolista confiando en sus cualidades futbolísticas. Es un jugador con gran capacidad técnica, con un excelso regate y un buen olfato para generar peligro en el arco rival.

Sin embargo, todos ellos lo firmaron confiando en poder guiar al jugador por un camino de mejor comportamiento. Y, lo cierto es que no sucedió. El jugador salió de Atlético Nacional bajo pedido de Reinaldo Rueda por bajo compromiso deportivo. Este mismo fue el escenario que lo terminó sacando del cuadro Embajador. Luego, en Deportes Tolima, el jugador fue sancionado por presuntamente llegar en bajo los efectos del alcohol al entrenamiento.

Fuera de este recuento quedan muchas más historias que ponen en tela de juicio la carrera del jugador. ¿Podrá mostrar su mejor versión como profesional en Nueva Chicago?

Santiago Castro Reyes

Santiago Castro Reyes

Nacido en Bogotá, Colombia, y criado con fútbol criollo. Estudió Psicología y Filosofía en la Universidad de La Sabana, y enfocó su trabajo y formación paralela en el deporte Rey. Empezó con el periodismo en VAVEL en el 2017, siguiendo la Bundesliga.
Ingresó a Balón Latino en 2018, con su fundación. Desde entonces, se dedica a la redacción de contenidos en la web, la investigación académica y la formación en táctica y scouting en el fútbol. Apasionado, además, por la lectura, el trabajo comunitario y la construcción de paz. "El balompié es un juego colectivo, y, con eso, le basta para serlo todo".