Santiago Bernabéu y Alfredo Di Stéfano. Fuente: Soy Madridista

Un día como hoy, pero del año 2014, Alfredo Di Stéfano fallecía a los 88 años de edad. El hispano-argentino, una de las mayores estrellas que ha visto el fútbol, dejó huella en River Plate, Millonarios y Real Madrid. De hecho, convirtió a este último en un gigante mundial, liderando aquel equipo que se alzaría con las cinco primeras Copas de Europa. Pero, ¿cómo se gestó su llegada a la entidad capitalina?

Corría el año 1952 cuando Millonarios, vigente campeón colombiano del cual formaba parte Di Stéfano, fue invitado a participar de las Bodas de Oro del Real Madrid. Este torneo, que conmemoraba los 50 años de vida del conjunto Merengue, contó también con la presencia del IFK Norrköping, campeón sueco. La inclusión de Millonarios a la cita se debió a que River Plate, equipo que originalmente iba a ocupar su lugar, se rehusó a asistir.

El triangular daría inicio el 29 de marzo en el Nuevo Estadio de Chamartín (ahora Santiago Bernabéu), recinto en el que se disputarían los tres encuentros pactados. Con gol de Di Stéfano, Millonarios igualó 2-2 ante el conjunto escandinavo en el partido de apertura. Al día siguiente, el campeón colombiano tendría la oportunidad de medirse frente al anfitrión en un duelo al que acudirían 70.000 espectadores.

EL PARTIDO DECISIVO

Pocos hubieran pronosticado que Millonarios lograría vencer al Real Madrid por 4-2, pero así fue. Alfredo Castillo, Antonio Báez y el propio Di Stéfano, que marcó por duplicado, silenciaron el Nuevo Estadio de Chamartín. La magnífica actuación de La Saeta Rubia fascinó a Santiago Bernabéu, entonces presidente del Real Madrid, quien presenció la caída de los suyos desde la tribuna. Aquella tarde, el mandamás del club capitalino supo que Di Stéfano debía formar parte de su equipo. “Quiero a ese jugador, cueste lo que cueste. Ese argentino tiene que jugar en el Madrid”, declaró Bernabéu tras la exhibición del hispano-argentino.

Fuente: RFEF

Aunque Di Stéfano acabó vistiendo de blanco, su fichaje no fue para nada sencillo. De hecho, este es considerado como uno de los más polémicos en la historia del fútbol. El delantero tenía ficha con Millonarios, pero seguía siendo propiedad de River Plate. Además, el Barcelona también se encontraba sumamente interesado en él, pues Ladislao Kubala, entonces estrella culé, había sido diagnosticado de tuberculosis. Los catalanes necesitaban un jugador que tomara el testigo del húngaro.

Mientras el Real Madrid alcanzó un acuerdo con Millonarios, el Barça hizo lo propio con River Plate. De esta manera, ninguno de los dos equipos españoles podía hacerse con los servicios del jugador. Finalmente, la FIFA decidió que Di Stéfano disputaría las temporadas 1953-54 y 1955-56 con el conjunto madrileño, y las 1954-55 y 1956-57 con los culés. Sin embargo, el Barcelona acabó por hacerse a un lado (en parte por la recuperación de Kubala), por lo que La Saeta Rubia sería propiedad exclusiva del Real Madrid. El resto es historia.