Yerry Mina salió de Palmeiras con la misión de conquistar Europa con su talento y su carisma. Desde aquellos tiempos, algunos indicios de dificultades físicas se podían prever. Sin embargo, pocos esperaban que, en el camino por lograr su objetivo, el zaguero se encontrará con tantos problemas. Esto, pues las virtudes por las que llegó al balompié español y luego inglés siguen siendo un fuerte en él.

El nacido en Guachené, un municipio del Cauca en Colombia, ha tenido que enfrentar su propio calvario. El destino le deparó un difícil camino plagado de lesiones y complicaciones físicas. Su rendimiento, su progresión y su carrera se han visto fuertemente golpeados por sus dificultades para mantenerse sano y en forma. Tanto ha sido así que, desde Inglaterra, la opinión se ha volcado sobre el colombiano. Ex jugadores del Everton o de equipos de la Premier League han señalado con dureza la falta de regularidad del colombiano por culpa de las lesiones.

Lesiones desde el aterrizaje en Barcelona

El zaguero colombiano llegó a Europa en un mercado de transferencias de enero, con la temporada en su punto medio. El Barcelona se fijó en él luego de su destacado paso por Palmeiras. Incluso, antes de llegar al poderoso equipo brasileño, el colombiano había tenido importantes actuaciones en Deportivo Pasto e Independiente Santa Fe. Ahora bien, sus prestaciones vestido de verde fueron las que lo llevaron a dar el gran salto.

Yerry Mina abre la puerta a salir del Barcelona
Mina en la Selección | Fuente: Yury Cortez

Una vez llegado a España, Mina empezó a tener dificultades. Como es natural, tuvo que pasar un cierto tiempo de adaptación y ajuste a su nuevo equipo. Sin embargo, tuvo que perderse cerca de un mes de fútbol por una lesión en su pie. Con ello, el proceso de adaptación al Barcelona se vio truncado y su llegada al Camp Nou no fue tan exitosa como se pretendía.

Everton y Yerry Mina: esperar lo ineludible

Solo seis meses después, Yerry Mina se fue de Barcelona y puso rumbo al Everton inglés. El equipo de Liverpool pagó casi 30 millones de euros para asegurar sus servicios. No obstante, la suerte no fue mucho mejor que en España. El colombiano, desde su llegada a Inglaterra, se ha perdido casi un año completo de fútbol por diversos y variados problemas físicos.

En un principio, sus dificultades respondían a un problema que arrastraba desde su época en Palmeiras. La ruptura del quinto metatarsiano le persiguió en sus primeros meses con los ‘Toffees'. Después, el calvario llegó por cuenta de su estructura muscular. El espigado zaguero empezó a presentar múltiples lesiones musculares en los muslos y en las pantorrillas. Si bien ninguna lesión fue una lesión de larga data, la recurrencia de las mismas es problemática. Mina no sufrió lo que sufre un atleta que se lesiona los ligamentos de la rodilla o se fractura la tibia y el peroné. Por el contrario, el colombiano empezó a sufrir lesiones que lo alejaban algunas semanas de los terrenos, o dos meses. Con ello, perdió continuidad y nunca ha podido instalarse propiamente en la zaga de un equipo que requiere con urgencia talento defensivo.