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Fuente: @agutorassa

Agustín Torassa nació hace 31 años en Resistencia, Chaco, al norte de Argentina. Salió campeón del fútbol argentino, jugó en Austria, llegó hasta China pero no pisó el campo de juego por un problema dirigencial del equipo. En su país natal logró dos ascensos, uno con All Boys, club que le permitió cumplir su sueño, y el otro con Huracán, el club de Parque Patricios donde dejó huella. Hoy en día, el atacante argentino lleva tres años en el fútbol de Albania donde vive cómodo, seguro con su familia y desde allá nos atendió para charlar por varias horas sobre su carrera, su vida personal y cómo lleva el tema del coronavirus.

ENTREVISTA A AGUSTÍN TORASSA

P: En relación a la pandemia que nos tiene a todos en nuestras casas, antes de ir de lleno con su trayectoria futbolística, ¿cómo está viviendo la situación en Albania?

R: “Hace tres semanas y media que estamos en cuarentena obligatoria y bueno, no pusieron una fecha límite como lo hacen en Argentina. A día de hoy, los infectados son 366 y hay 19 muertos, la gran mayoría de Tirana que es la capital y donde más gente hay. Las farmacias y los supermercados son los únicos lugares abiertos, y en el caso de salir a comprar, lo tienes que hacer por la mañana hasta las 13hs. Después de esa hora, no puede haber nadie en la calle. De esa manera se manejan de lunes a sábado, ya desde las 13hs del sábado hasta el lunes a las cinco de la mañana, no puede salir nadie a la calle y está todo cerrado. En las calles están la policía y los militares circulando”.

P: Adentrándonos en sus inicios cómo jugador, me gustaría hablar sobre el Club Municipales de Resistencia. Tengo entendido que allí arrancó a jugar y luego dio el salto a All Boys. ¿Cómo nace su pasión por el fútbol y qué es lo que más recuerda de esa etapa?

R: “Empecé de muy chico en Municipales, donde jugué hasta los 13 años. Luego, desde los 13 y medio más o menos hasta los 17 me fui al Club Mitre de Pérez, Santa Fe. Es un club que está en la localidad de Pérez a 8km de Rosario y es un lugar donde se forman jugadores. Tenían una pensión donde yo viví esos tres años y medio que estuve allí, similar al Club Renato Cesarini. A los 17 años voy a All Boys (comienza a emitir unas risas porque su hija Renata le interrumpe, lindo momento familiar) en donde jugué un año en Séptima División y a los 18 años me tocó debutar en la Primera División de All Boys en la Primera B Metropolitana (Tercera División del fútbol argentino)”.

P: Quiero quedarme con esa última parte donde menciona su debut con el club de Floresta. ¿Cómo recuerda ese partido, las emociones que sintió y su rendimiento?

R: “La verdad que ese partido lo recuerdo muy bien, como si hubiese sido ayer. Además, fue algo muy sorpresivo. Solamente había entrenado dos o tres días con el primer plantel, ya que un miércoles hicimos fútbol con mi categoría (Sexta División) contra la Primera, en donde anduve muy bien. Al otro día me subieron con el equipo profesional y a los tres días me toca debutar de titular. Todo muy sorpresivo, pasé de no entrenar con ellos a jugar de titular a los pocos días. Jugamos contra San Telmo en cancha de Huracán, empatamos 1 a 1 y tuve la suerte de marcar el gol en el último minuto. Sin dudas, fue un debut soñado”.

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Agustín en su gran paso por Huracán. Fuente: @DataRef

P: Siguiendo con su paso por All Boys en donde, como me contó anteriormente, vivió varios ciclos en el mismo, tuvo la suerte de formar parte del plantel que logró el ascenso a Primera División en 2010. ¿Qué lugar en su carrera tiene ese hecho histórico, ya que le ganan a Rosario Central, y logran el ascenso tras 30 años?

R: “Tuve la suerte de formar y ser parte de ese momento, de ser parte de la historia de All Boys, que también me dio la posibilidad de iniciarme como profesional. Sin dudas que ocupa uno de los momentos más importantes de mi vida. Fue un campeonato increíble en donde jugamos la promoción contra Central. El primer partido empatamos 1 a 1 en cancha de All Boys y sabíamos que teníamos que ir a ganar a Rosario. Ganamos 3 a 0, fue una locura, un sueño que obviamente forma parte de mis mejores recuerdos”.

P: Y como cuentas, tiene ese plus de que fue el club que le abrió las puertas para debutar. Volvemos un poco en el tiempo, más precisamente a 2007, en donde emigró por primera vez a Europa para jugar en Austria. ¿Cómo fueron esos primeros seis meses en el Red Bull Salzburgo?

R: “Me costó muchísimo. En realidad, yo firmé un año con el Red Bull pero, al extrañar muchísimo, sumado a la barrera del idioma que me dificultó la adaptación, regresé a los seis meses para pasar las fiestas en Argentina. Estando acá, me di cuenta que no me quería volver a Austria y hablé por teléfono con una persona del club, le comenté mi situación y firmé la rescisión del contrato de forma web. Fue así que no volví más, extrañaba, no estaba contento, me costaba mucho por el idioma y lo que iban a ser unas vacaciones en Argentina, me terminé quedando”.

P: Regresa, firma con Chacarita, vuelve al club de Floresta y sale a préstamo a Tigre. ¿Cómo considera que fueron sus pasos en dichos equipos?

R: “En Chacarita estuve solo seis meses, ya que mi contrato se hubiese extendido si lográbamos el ascenso a la Primera División. En ese momento teníamos la posibilidad de hacerlo, pero no lo hicimos y entonces no se extendió el contrato. En Tigre estuve un año donde comencé jugando, me lesione, volví a jugar y luego tuve dos o tres lesiones más que me impidieron tener continuidad. No obstante, jugué varios partidos de la Copa Sudamericana 2012 en donde llegamos a la final contra Sao Paulo. Perdimos en Brasil, en realidad el partido no terminó, pero la perdimos. No lo tomo como un año malo, ya que fue la primera vez que pude jugar a nivel internacional y fue una experiencia muy linda, llegamos hasta la final entonces eso también suma. Quizás me queda la espina de haber tenido tantas lesiones que me quitaron continuidad”.

P: Me quiero quedar con la final de la Copa Sudamericana. ¿Cómo fue vivir y presenciar ese momento violento?

R: “Esa noche me tocó vivirla, me tocó sufrirla en realidad, porque lo que debería ser uno de los mejores momentos de mi carrera, termina siendo uno de los peores. No por perder la final, sino porque solamente los que estuvimos ahí sabemos lo que vivimos, el miedo que sentimos y todo los que nos pasó. Por eso te digo, lo que tendría que debería haber sido una de las noches más linda por lo que se vive al jugar una final internacional, termina siendo de los peores recuerdos por la violencia. Fue todo una vergüenza esa noche”.

“Termina el primer tiempo, íbamos perdiendo 2 a 0, ellos eran bastante superiores a nosotros. Entonces, vamos al túnel para ir al vestuario y ahí, en teoría, nos esperaba la seguridad de Sao Paulo. Pero, parecían más ‘barrabravas’ que otra cosa y ahí, se arma como una batalla campal hasta que llega la policía. Logramos meternos en el vestuario, esperamos mientras el médico revisaba a los jugadores lastimados. En un momento llega el árbitro, pregunta qué pasó, le contamos y mostramos unos videos que los chicos llegaron a grabar, nos dice que el partido se va a suspender. Sale para el campo de juego, escuchamos como los hinchas de Sao Paulo comienzan a festejar, nosotros no entendíamos qué pasaba. En teoría, el árbitro iba a suspender el partido, pero lo dio por terminado y perdimos la final”.

P: Un momento que a nadie le hubiese gustado vivir. Los días anteriores al encuentro, ¿los dejaron tranquilos los hinchas, realizar sus entrenamientos en orden o fueron días complicados?

R: “Nosotros fuimos a Brasil dos días antes. El día previo al encuentro, el equipo siempre entrena en el campo donde va a jugar al otro día, algo que hicimos durante toda la Copa. No solo nosotros, sino todos los equipos. En Brasil no lo pudimos hacer, nos dijeron que estaba cerrado y que no podíamos ir. Tuvimos que improvisar un entrenamiento en un campo de golf del hotel donde parábamos. Una locura. Ya en el día del partido, fuimos en un micro escoltados por la policía, pero nos hicieron ir por el medio de la hinchada de Sao Paulo. Nos rompieron el autobús a piedrazos, los chicos recibieron cortes por los vidrios que volaban por todos lados. Fue todo vergonzoso”.

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Torassa festejando un gol con el Tirana de Albania. Fuente: @FutbolistasAXEM

P: En 2014 llega a Huracán, en donde logra la Copa Argentina, la Supercopa Argentina y un nuevo ascenso a la Primera División. ¿Qué sitio tiene esto en su carrera?

R: “El año y medio que estuve en Huracán, viví cosas inolvidables y forman parte de lo más lindo que me tocó vivir desde el fútbol junto con el ascenso de All Boys. Yo nunca había salido campeón y me tocó hacerlo en la Copa Argentina y después de la Supercopa. Además, lo que significa otro ascenso a Primera División. Sin dudas que mi etapa en Huracán forma parte de los recuerdos más lindos que tengo en mi carrera”.

P: Del globo, vuelve a dar el salto al viejo continente para tener sus primeros pasos en el fútbol de Albania jugando para el FK Partizani. ¿Le costó la adaptación? ¿Cómo ve el fútbol albanés?

R: “Creo que todo cambio lleva su proceso de adaptación, más cuando el cambio es del país de donde naciste a uno del que no sabes prácticamente nada. Esta vez fue mucho más fácil, al que me tocó vivir con 18 años en Austria, ya que me agarró en otra etapa en mi vida y de mi carrera, con más experiencia. No te digo que fue fácil, obviamente que la barrera del idioma es lo que más cuesta al principio. En total llevo casi tres años, interrumpido por un año, pero ya casi hablo albanés y todo”.

“El fútbol acá viene creciendo mucho, a mi entender, en el último tiempo. Ahora hay más extranjeros de los que había en 2016 cuando llegué, es un fútbol muy físico y se ha empezado a jugar un poco mejor. Obviamente, que al llegar jugadores extranjeros, la calidad aumenta y se hace un campeonato muy competitivo”.

P: Albania es un país al sureste de Europa, limítrofe con Montenegro, Kosovo, Macedonia y Grecia. Es uno de los países que surgieron tras la disolución de la antigua Yugoslavia, ¿qué podría contar acerca de la vida allí? Algunas costumbres, comidas típicas…

R: “Te podría decir que, lo que más le va a costar a un argentino acá, es el tema del idioma. Porque después, el día a día, no es muy diferente al de allá. Sí es un país en donde el 80% de la población son musulmanes, rezan mucho y van a las mezquitas. Pero es un lugar donde pueden convivir sin problemas todas las religiones y se respeta muchísimo. Un punto a favor del país es que, por su cercanía a Italia, se habla mucho el italiano y es un idioma similar al español. Roma está a una hora más o menos de Tirana, por lo que hay mucho italianos y sabiendo el idioma, te podés manejar bien acá”.

“No encuentro mayores diferencias a la vida de acá con la de Argentina. En el tema de las comidas, sus comidas típicas son muy ricas pero no me salen los nombres. Si lo veo en una carta sí, pero si me tengo que poner a pensar, no me van a salir (risas). Hay muchísimos restaurantes italianos, por lo que se come mucha pasta, se come carne de cerdo, hay restaurantes internacionales, pero ninguno argentino. Se come muy bien, no es un país caro, a veces te conviene salir a comer afuera antes que comprar en el supermercado para hacerte de comer”.

P: ¿Siente que Albania es su lugar en el mundo?

R: “Es un país en el cual me siento bien, que me sorprendió para bien. Uno lee en internet cosas que son muy relativas y no sabe con lo que se va a topar, pero la verdad que me encontré con un país muy seguro. He caminado por todos lados y a cualquier hora y no me ha pasado nada. Es mucho más seguro que Argentina, ni hablar de eso. La gente vive el fútbol con pasión, pero no con la locura total que se vive el fútbol argentino, ya que acá podes salir a tomar o comer afuera luego de perder un partido y hasta te piden fotos con respeto. Esto no ocurre en Argentina”.

“Es un país muy lindo, tiene unas playas espectaculares. No sé si te diría que es mi lugar en el mundo, pero si te puedo asegurar que me sorprendió para bien y la gente me trata muy bien y con respeto. Si se da la posibilidad, me gustaría quedarme más tiempo por todo lo que te comenté. Por cómo vivo, por la tranquilidad, por el respeto y obviamente por lo lindo que es. Tiene nieve, montañas y cuando hace calor, tiene lindas playas. Personalmente, me siento bien y me gusta. Es lo que prefiero en este momento de mi vida y de mi carrera, estar tranquilo y seguro acá”.

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Agustín Torassa jugando para el Flamurtari. Fuente: Flamurtari

P: Luego de su primer paso por el balompié albanés, retorna al fútbol argentino para jugar en Mitre de Santiago del Estero. ¿Eligió volver al fútbol argentino para cambiar de aire?

R: “No, ese no es el motivo. Había sido papá hacía poco, mi hija tenía tres o cuatro meses y queríamos criarla en Argentina con todos los familiares. Fue esa la decisión. Al volver pensé que iba a tener ofertas de Primera División, pero ninguna fue concreta y llegó la oferta de Mitre que acepté. Fue un año raro porque era la primera vez que jugaba fuera de Buenos Aires y, como te mencionaba antes, en las provincias pasa que si uno no gana un partido, no podés salir y hacer una vida normal. Al ser más chico, todos te conocen y al no irte del todo bien, no podés salir a ningún lado. En lo futbolístico casi ni jugué, pero pude pasar mucho tiempo con mi hija y eso fue lo positivo”.

P: Flamurtari es su nuevo destino en Albani. Termina el campeonato y emigra a China al Yanbian Funde. Tengo entendido que el club quedó descalificado antes de empezar el torneo. ¿Cuál fue el motivo?

R: “Termino contrato con Mitre y firmo en julio con el Flamurtari de Albania. Pero en febrero me llega esta propuesta de China y la acepto. Primero, viajo a Corea del Sur, donde estaba el equipo haciendo la pretemporada y, antes de volver a China, sale en las noticias que al Yanbian Funde lo habían descalificado por evadir impuestos. Yo estaba en Corea del Sur, formando parte de un club chino y tenía que volverme a Buenos Aires. Logré que el club me paguara el pasaje y estuve cuatro años parado en Argentina. En ese momento, me quería morir pero hoy lo pienso y lo miro, en relación a lo que se está viviendo con esta pandemia, no fue tan malo lo que pasó (risas)”.

P: A mediados del año 2019 ficha por el KF Tirana, el club más laureado del país y líder del torneo,. ¿Cómo están entrenando en este periodo de cuarentena obligatoria?

R: “Actualmente estamos punteros a nueve puntos del segundo y quedan diez fechas para terminar el campeonato. Con respecto a los entrenamientos, nosotros tenemos un grupo de WhatsApp en donde el preparador físico nos pasa el programa cada semana de lo que tenemos que hacer día a día. En ese programa está la parte aeróbica, que la hace el que quiere porque hay que quedarnos en nuestras casas”.

“Esta semana no la realicé, no porque no quise, sino porque tengo miedo de traer el virus a mi casa y está mi mujer con mi hija. No hice la parte aeróbica, pero sí la parte de fuerza para no perder las fuerzas en las piernas y prevenir lesiones. No hay muchos secretos, hay que esperar que esto pase y poder volver a la normalidad. Sé que hay chicos que hacen la parte aeróbica, pero te expones al virus y son decisiones de cada uno. Yo preferí no salir a ningún lado”.

P: Más que respetable la decisión, ya que como dice el dicho “es mejor prevenir que curar”. El día que llegue el momento de colgar los botines, algo para lo que falta aún, ¿dónde le gustaría retirarse?

R: “Es algo que sinceramente no lo pensé. Te digo la verdad, no es que me muera por retirarme en el fútbol argentino, pero por momentos lo pienso y sería algo lindo retirarme con mi familia y amigos de toda la vida cerca. No es algo que me quita el sueño, pero sería lindo. Puede ser, sin embargo, no lo pensé demasiado para ser sincero”.