Uruguay, Mundialito, 1980
Fuente: AUF

Uruguay, a lo largo de su historia futbolística, ha acumulado gloria en cantidades industriales, colándose así en la élite del planeta fútbol.

Desde hace 13 años, la Celeste es dirigida por Oscar Washington Tabárez. El entrenador ha logrado reformular la política de Selecciones Nacionales, potenciar el sentido de pertenencia y cobijar a los diferentes grupos con una inédita logística.

Sin embargo, la cosecha de títulos parece escasa si pensamos, además, que se contó con el apoyo casi incondicional de los diferentes estamentos de nuestro fútbol.

Uruguay, 2011, América
Fuente: @Uruguay

Las tres vueltas olímpicas del proceso

La Copa América Argentina 2011, los Panamericanos Toronto 2015 y el Sudamericano Sub-20 Ecuador 2017 son los campeonatos conquistados bajo la égida del Maestro.

En la columna del “Haber”, se pueden contabilizar también las clasificaciones a tres Copas del Mundo de Mayores, el 4º puesto logrado en Sudáfrica 2010 y el 5º escalón que se ocupó en Rusia 2018.

Uruguay en la era Tabárez también alcanzó el hito de clasificar a siete Mundiales Sub-20 en forma consecutiva, consiguiendo un subcampeonato en 2013 y un 4º lugar en 2017.

Uruguay, Sub20, 2013
Fuente:@auf

Uruguay: una generación infravalorada

En los tiempos que corren y en particular los más jóvenes, tienden a pensar que la Celeste nació con el proceso Tabárez. A su vez, por sus discretas actuaciones en instancias mundialistas, se es muy injusto con la generación más ganadora de los últimos 40 años.

Entre 1975 y 1988 -idéntico lapso al de Tabárez al frente de la Selección-, Uruguay disfrutó de una generación de geniales futbolistas. Ellos, hoy criticados y hasta un tanto olvidados, aportaron varias copas para las vitrinas de la AUF.

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4 Sudamericanos Juveniles (1975-77-79 y 81)

Copa de Oro de Campeones del Mundo 1980

2 Copas América de Mayores (1983 y 1987)

Panamericanos 1983

Uruguay, América, 1987
Fuente: @Auf

Enzo Francescoli fue uno de los estandartes de esa generación, siendo campeón sudamericano juvenil y bicampeón continental a nivel de Mayores, palmarés al que le añadiría -en 1995- otra Copa América.

En definitiva, siempre es necesario intentar calibrar todo en su justa medida. Y, al mismo tiempo, la historia se debe conocer y respetar porque los de hoy son el reflejo de los de ayer.

Como le enseñó Mufasa a Simba en “El Rey León”: “Uruguay, recuerda quién eres”, ese es el camino de humildad y grandeza que se debe recorrer para lograr nuevas recompensas.