Un Real Madrid sin planificación queda fuera de todo en marzo

Las dos caídas ante el Barcelona por Copa y Liga sumadas al repaso por UEFA Champions League a manos del Ajax, en seis días, dejan a Solari y el Madrid sin aspiración a ningún título esta temporada. Pero el problema no es sólo deportivo.

Y pasó lo que todos esperaban: la tragedia llegó a La Casa Blanca. ¡Qué semanita, señores! De una eliminación con resultado algo engañoso y la frente en alto, a otra muy merecida y con olor a fin de ciclo para muchos. Es que claro, perder 0-3 con Barcelona es doloroso, sobre todo si te priva de jugar una final, pero te queda una cierta tranquilidad de saber que lo has dejado todo. En cambio, lo que pasó en estas horas en el Santiago Bernabéu fue más que un baño de realidad: fue la prueba cabal de que el proyecto para esta temporada ha fracasado. Si es que hubo planificación, claro está.

PROBLEMA DE RAÍZ

Los días felices con Cristiano y Zizou quedaron atrás.

Las salidas de Ronaldo y Zidane con el tricampeonato de Champions calaron hondo en las oficinas de Florentino. Una se esperaba, la otra no. A partir de ahí, uno podía imaginar que este curso iba a ser diferente en Madrid, pero jamás así. La directiva decidió afrontar la reconstrucción dejando a España sin seleccionador a horas del inicio del Mundial. Y aunque Lopetegui contaba con los pergaminos suficientes para afrontar tamaño desafío, la política de fichajes y un mal rendimiento de su equipo lo hicieron a un lado en tan sólo 14 partidos, siendo la catastrófica derrota 5-1 en Camp Nou el toque final.

Ni Hazard, ni Neymar, ni Mbappé, nombres que sonaban, llegaron como fichaje estrella para tapar la ida de CR7 a Juventus. La incorporación más fuerte del mercado resultó ser la de Thibaut Courtois, cuando el puesto ya estaba cubierto por Keylor Navas. Toda la confianza quedaba depositada en que Gareth Bale fuera el de la chilena en Kiev, pero en lo que va de la temporada fue lo que se vio en estos seis días. La apuesta por jugadores jóvenes funcionó por un tiempo, pero el decaimiento de los referentes se llevó consigo a todo el equipo.

MANOTAZO DE AHOGADO

“El Indiecito”, observando de brazos cruzados como su equipo cae de rodillas, de nuevo.

La elección de Santiago Solari fue simplemente eso, apurada. Pudo salir bien, pero cuando algo mal comienza, mal acaba. Hubo momentos de optimismo, ínfimos, basados en resultados, no en rendimiento, pero los casos de Bale, Isco y Marcelo, entre otros, sumados a la falta de rotación en partidos bisagra, marcaron la inexperiencia de un entrenador que metió a Valverde por un irreconocible Casemiro con la serie definida, por ejemplo, y que posiblemente no continúe al mando en junio. En seis días, Real Madrid repitió nombres e imagen final: cansancio, lesiones y el rival festejando en casa ajena.

La frase de moda tras la catastrófica eliminación ante el Ajax de Tagliafico y Neres es “fin de ciclo”. Del entrenador de una de las plantillas más ganadoras en la historia del club… En fin, de todos. Pero ojo: el merengue no puede permitirse pensar más allá de junio con este paupérrimo presente, con el capitán Ramos grabando un documental durante el partido y con Vinicius Jr., su mejor jugador, lesionado. Con 36 puntos en juego, y salvo que Barcelona y Atlético de Madrid se caigan (poco probable), la pelea por LaLiga está terminada, sí, pero no la discusión por entrar a la próxima Champions. GetafeAlavés, Sevilla, Valencia, Betis y compañía buscarán aprovecharse de un equipo golpeado anímica y futbolísticamente. Si eso ocurre, sálvese quien pueda.