Yerry Mina, Everton, Premier League
Yerry Mina juega una partido con el Everton. Fuente: AFP.

El portal The Athletes Hub catalogó a Yerry Mina como uno de los peores fichajes de la Premier League. Le castigan por sufrir tres lesiones.

Era agosto de 2018 y Yerry Mina se acababa de reivindicar en el Mundial 2018 tras un mal semestre como jugador del Barcelona. A pesar de convertirse en el único defensa de la historia en anotar tres goles de cabeza en una Copa del Mundo, el equipo culé no le quiso.

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Everton confió en su potencial y lo compró por 30 millones de euros. En Inglaterra, país que sufrió uno de sus goles en Rusia, esperaban que se consagrará, pero tres lesiones durante la temporada le impidieron explotar y apenas jugó 12 partidos. No ha sido el fichaje más rentable, quizá por eso vale ponerlo en la lista, pero perseguirle como un fracaso es tirarle mucha piedra.

Antes de ser la estrella de Colombia en el Mundial, Mina era un joven de 23 años que apenas se adaptaba al fútbol europeo en la defensa del Barcelona (la más retadora del mundo) y probaba suerte al lado de los mejores. Jugó apenas cinco partidos de culé y se fue al Everton. Llegó lesionado y debutó contra el Brighton el 3 de noviembre.

Para ese entonces, era demasiado injusto exigirle que jugará como un defensa consolidado cuando no estaba al 100% de sus capacidades y se estrenaba en una de las mejores ligas de Europa tras apenas cinco partidos en el Viejo Continente. Dos lesiones después, lo único que es válido decir de Yerry es que apenas está probando lo que es el fútbol inglés. No ha tenido la oportunidad para demostrar quién es.

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Tiene sus más y sus menos. Sigue siendo un arma fuerte en los balones aéreos y su salida con el balón es muy buena. Cuando el equipo se traba en la construcción, Mina tiene las herramientas para pasar el medio campo y aportar. Tuvo partidos flojos, como cualquier jugador del Everton (que hoy en día es un equipo de media tabla), pero también dio espectáculo. Contra el Chelsea jugó un partidazo en su primer encuentro como titular y ante el Burnley aportó un gol con firma propia. Para ser un jugador en adaptación, el de Guachené no lo hizo mal.

No ha correspondido los 30 millones de euros que pagaron por él, pero es muy probable que lo haga. El Everton confía en Mina y no se plantea venderlo. Puede que sea correcto, desde lo estadístico, ponerlo en la lista de malos fichajes, pero con la salvedad que aún tiene bastante por demostrar. No es fácil saltar el charco y empezar en las ligas grandes, pero ahí está Yerry. Da la guerra y busca su lugar. El fútbol da muchas vueltas y se viene la Copa América. Ojalá Mina explote todo su talento y calle a quienes le dan por muerto.