Fuente: @RCCelta

El mediapunta brasileño, Rafinha Alcántara, renovó su vínculo con el Barcelona hasta la temporada 2020/21, pero volverá por esta, a vestir el manto celeste del Celta en calidad de cedido. El nacido en San Pablo, formó parte de las juveniles del Ureca de Vigo, y jugó en Balaídos en la temporada 2013/14, también cedido desde el club Blaugrana. Con su tercera cesión y sus 26 años, es claro que no será una pieza importante para el club que lo fichó hace diez años.

En el Celta, compartirá vestuario con el mexicano Néstor Araujo y los uruguayos Lucas Olaza y Gabriel Fernández.

Rafinha ya jugó para el Celta de Vigo. Fuente: La Voz de Galicia

NUNCA FUE UN FIJO EN EL BARCELONA

Como mencioné anteriormente, su vínculo con los catalanes comenzó hace diez años, siendo ascendido al plantel principal en 2013. Desde ese momento, aunque llegó a levantar la Champions League, Rafinha registra apenas 90 partidos disputados, lo que nos da un promedio de 18 apariciones en el campo por temporada, contando hasta la anterior. Esto, sumado a sus escasos 12 goles aunque no sea delantero nato, son números que no están a la altura de un jugador que destaca en un club, y menos en un gigante mundial.

Hay que tener en cuenta que es un futbolista propenso a lesionarse. Disputó 90 partidos, pero se ausentó en otros 137. Tuvo tres lesiones graves que rondaron los 200 días fuera de las canchas, que fueron dos rupturas de ligamento cruzado y una en los meniscos. Igualmente, sorprende que el club haya querido extenderle el contrato por un año más, aunque no lo vaya a utilizar esta temporada.

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SERÁ SU TERCER SALIDA A PRÉSTAMO

Antes de que se concretara esta cesión al Celta, Rafinha ya fue parte del club de Vigo, e incluso recientemente del Inter de Milán. En este último fue cuando pudo destacar, y pudo hacerse desear en Barcelona. Estuvo apenas medio año en Italia, pero pudo disputar todos los encuentros de la Serie A, convirtiendo dos goles y proporcionando tres asistencias. Se esperaba mayor protagonismo en su vuelta a casa, pero Valverde no se lo dio.

Rafinha celebrando un gol con el Inter de Milán. Fuente: Goal

En Balaídos estuvo una temporada entera, donde disputó 33 partidos, convirtiendo cuatro goles y proporcionando siete asistencias. Probablemente sea el mejor destino para que el brasileño despliegue su magia otra vez en un campo de juego.