El jugador fue muy realista en contra de lo que pueden pensar otros argentinos. FUENTE: avisa.com.ar

El argentino del Atalanta, Alejandro Papu Gómez, está viviendo un momento de ensueño en Italia. Además de ser el capitán del equipo sensación de la Champions League, el volante reflexiona sobre el futuro de su vida una vez que se termine su carrera: A los 32 años piensa en su retiro muy pero muy lejos de Argentina. Al revés de lo que piensan los futbolistas que están tantos años en el exterior, él no se preocupa por eso. Está en Italia hace 10 años. “En Argentina no me retiro ni loco. Todos me preguntan si voy a volver pero yo contesto ‘¿para qué?’. No me motiva el fútbol Argentino, es un desastre la organización, la situación económica no ayuda, y yo estoy bárbaro acá.”

En el programa de radio del medio Vorterix, el Papu fue muy frontal: “La idea es quedarme a vivir acá, ya compré una casa y la gente me quiere. Estoy muy cómodo. Extraño a mis amigos y a mis viejos pero los veo cada tanto”. Y la frase hizo mucho ruido justamente por eso, por ir en contra la corriente. Con lo que normalmente no piensan ni dicen otros compatriotas: Conozco muchos argentinos contando los días para volver a la Argentina”, declaró el ’10’ de la Atalanta que acaba de clasificar a los cuartos de final de la Champions League por primera vez en su historia.

Ahora habrá que ver cuando se levante la suspensión cómo sigue el sueño del Papu Gómez, pero esto será historia reciente. Lo importante es el futuro. Ese que tendrá al jugador lejos de su Argentina natal, instalado en Bérgamo junto a su familia viendo cómo otros argentinos vuelven al caos del fútbol de su país.

La frontalidad del Papu Gómez también con la Selección

"Papu" Gómez
El volante sólo disputó 4 partidos en la Selección Argentina. FUENTE:FUENTE: goal.com

Si algo caracteriza al jugador, es decir lo que siente. Sin cassette ni filtro alguno. Hace un tiempo le tocó hablar de la Selección Argentina, esa que lo tuvo en sus filas en cuatro partidos oficiales y once en la categoría Sub 20. “Lamentablemente es una espina la Selección porque me tocó más de grande. Me hubiese gustado llegar más preparado, llegar con 15 partidos”.

Tan honesto es, que cada vez se ve más lejos de la celeste y blanca y lo justifica: “Yo quiero el bien de la Selección. Necesita un recambio y una nueva generación, que no les pase como a mí, que lleguen con muchos partidos al Mundial. Si me convocan sería el jugador más feliz del mundo, pero no me favorece la edad. Es necesario que haya un proceso a futuro”. Con dos frases ya se describe lo sincero y profundo que es el jugador. El mismo que no quiere regresar al país, tampoco se ve en la Selección.