Pablo García siempre fue un jugador especial, dentro y fuera de la cancha. Perfil bajo pero como decimos en estas latitudes «no se come ninguna», mejor dicho no le temía a nadie. Un tipo de jugador rudo, rústico, de los de antes, pero que en su carrera tuvo pasajes por clubes como Real Madrid, Atlético y Milan. Sin embargo ‘El Canario', aquel que en la Copa América de 2007 se levantó la manga de la remera de Uruguay y mostró su tatuaje de Artigas (prócer de los charrúas) no la pasó bien en ‘La Casa Blanca'. Muchos todavía se sorprenden de que el mediocampista central haya llegado al elenco de ‘Los Galácticos', pero pese a ello nunca se terminó de adaptar. En la radio Sport 890 el hoy técnico del U-19 del PAOK griego dialogó sobre el tema y dejó varias anécdotas al respecto.

«El primer día en el real madrid tuve problemas con un jugador porque me hizo un feo gesto, me tuve que pelear y se calmó.» pablo garcía en Último al arco.

¿Por qué Pablo García nunca se adaptó al Real Madrid?

Fuente: El Bernabéu

Tres temporadas en el Osasuna hicieron que los blancos se interesaran en el uruguayo y pagaran la suma de 4 Millones de euros. ‘El Canario' llegó junto a varias figuras de renombre como Antonio Cassano, Julio Baptista, Robinho, Sergio Ramos, entre otros. Además ya estaban Iker Casillas, Michel Salgado, Roberto Carlos, David Beckham, Zinedine Zidane y Ronaldo Nazario. Además del ex-jugador del equipo de Pamplona, había llegado su compatriota Carlos Diogo. Allí disputó un total de 26 partidos y posteriormente fue cedido a varios clubes hasta que posteriormente quedó libre y firmó por el PAOK, club en el que se convirtió en ídolo.

Según comentó a la radio el surgido en Montevideo Wanderers no solo sintió malestar en su llegada por el inconveniente con el lateral diestro titular, sino también por el ambiente que se vivía, «no disfruté». Contó que cuando filmaban la película Gol en la que algunos de los futbolistas del conjunto ‘Merengue' participaron, habían muchas cámaras, actores y fotos todos los días, algo atípico. Sin duda alguna que Pablo García se arrepiente ya que en su anterior equipo «le habían ofrecido un contrato de por vida y sino se aparecía el Real Madrid se hubiese quedado en Osasuna» mencionó.

Las vueltas de la vida lo hicieron ídolo en Grecia

Fuente: La República

Tras más bajos que altos en el final de su carrera y tras quedar libre del Real Madrid, se fue a Grecia para jugar en el PAOK y allí llegó para quedarse. Su garra, su entrega y su voz de mando lo hicieron ídolo del club. Jugó seis años en el club de Sálonica, cosechando así 153 presencias, seis goles y 15 asistencias. Tal fue su aporte que tiene una calle con su nombre y hoy entrena al equipo U-19 del club.