minimalismo
Exposición minimalista, 'Escultura como lugar', realizada por Carl Andre | Fuente: Zona Retiro

¿Es posible vivir justo con lo necesario? El minimalismo, como estilo de vida, defiende la necesidad de hacerlo. De hecho, su lema versa sobre la idea de “vivir con lo esencial” y liberarse de las ataduras. Todo aquel que adopte el minimalismo en su vida, por ende, tenderá a abandonar objetos que no le sean vitales y que le generen ataduras innecesarias.

Desde los años 60’s se comenzó a utilizar el término ‘minimalismo’, especialmente en el ambiente artístico. Particularmente, el estilo surgió como una corriente artística que reducía al mínimo sus recursos y medios. Todo con el propósito de hacer consciente la disponibilidad de recursos y promover la agencia del espectador.

No obstante, con el paso del tiempo trascendió el arte y empezó a volverse una filosofía de vida. En esta transformación, la corriente minimalista se cimentó sobre dos principios: la libertad y el anti consumismo. En este sentido, traerla a la vida propia requiere ser consciente del consumo, exacerbado por el capitalismo, y reducirlo a niveles mínimos e imprescindibles. Con esto, no solo se rechaza la acumulación de objetos, sino que las personas se liberan de objetos que acaparan su vida.

¿Cómo traer el minimalismo a tu vida y no morir en el intento?

minimalismo
Documental realizado sobre el minimalismo como estilo de vida | Fuente: Netflix

El compromiso, como se puede ver, es grande si se pretende adoptar el minimalismo como estilo de vida. Afirman quienes lo han llevado a cabo que debe ser tomado como un proceso. Por eso, en Balón Latino, traemos tres claves para comenzar con el proceso.

  1. Consciencia: Hay que identificar las cosas que se tienen: aquellas que son realmente importantes y aquellas de las que es posible prescindir.
  2. Acción: Las acciones, por mínimas que parezcan, tienen efectos en la forma cómo se concibe la vida. Por ende, hay que empezar por deshacerse lentamente de las cosas prescindibles, y darle el lugar de importancia que merecen las necesarias.
  3. “Entra lo que sale”: Una clave para mantener los avances que se van logrando es seguir esta regla. Evaluar las compras y adquisiciones en función de lo que se tiene y de qué tanto se necesita lo nuevo, hace que los anteriores puntos estén en aplicación constante.