El 'Cóndor' que se convirtió en Tuzo. A siete años de su muerte, Miguel Calero
Fuente: Especial/lospleyers.com

Hace unas semanas, en una ceremonia celebrada en Hidalgo, a Miguel Calero se le reconoció su trayectoria como futbolista profesional, al ser investido en el Salón de la Fama, en su edición 2019. Se proyectó un video que recogió partes de su carrera. Tras pasar para presentar a otro galardonado de la noche, David Faitelson (totalmente conmovido por lo que había visto) pidió a todo el foro asistente que se levantara y le diera un aplauso al ‘Cóndor’, que murió a los 41 años en 2012.

Su legado en la ‘Bella Airosa’

Su labor futbolística en Colombia tiene cosas que destacar, pero en Hidalgo concretó una carrera que fue más allá de los títulos, más allá del fútbol… más allá de lo estrictamente deportivo. El ‘Cóndor’ se ganó el respeto y amor de la gente de una institución que lo acogió y que con él como base, gestó una etapa gloriosa en la Liga Mx.

Con 29 años, llegó a Pachuca para coincidir con una directiva y un equipo que se volvió importante en el fútbol mexicano. Miguel Calero disputó 435 partidos con los Tuzos, ganó cuatro ligas, cuatro CONCACHAMPIONS y sin duda, el título más importante para la institución: la Copa Sudamericana del 2006.

El fue el arquero del mejor equipo hidalguense en la historia del futbol mexicano. 

Su retiro…

En el 2007, el nacido en Ginebra y nacionalizado mexicano, sufrió una trombosis venosa en el brazo izquierdo, pero regresó a las canchas. Todo indicaba que se retiraría en el 2009, pero se decidió por continuar agrandando su legado en el Club Pachuca.

Siguió jugando en el máximo nivel, pero el 25 de noviembre del 2012 sufrió un infarto cerebral. El 3 de diciembre se declaró muerte cerebral… y el 4 de diciembre el ‘Cóndor’ murió en la Ciudad de México. 

La directiva de Grupo Pachuca le hizo una estatua en las afueras del Estadio Hidalgo y retiró el emblemático número uno de las espaldas de todas las porteras y porteros de las categorías de la institución. No dejan que mujeres ni hombres lleven ese número con una camiseta de Pachuca, porque ese le pertenece solo a él. 

Siempre Tuzo

Y hoy que su legado sigue en pie, qué mejor manera de recordarle, que citando su frase célebre:

“Si volviera a nacer me llamaría Miguel Calero, sería portero y defendería a huevo, los colores del Pachuca”.