La pizarra de Pochettino

Mauricio Pochettino es uno de los entrenadores más reconocidos en el mundo. Es por eso que Real Madrid lo tenía como opción para reemplazar a Zinedine Zidane en el banquillo del Santiago Bernabéu antes de contratar a Julien Lopetegui. De la misma manera la AFA lo tiene como una de las principales cartas para apagar el incendio que vive la albiceleste. Sin embargo, el nacido en Murphy, Argentina, es feliz en Londres y tiene asuntos pendientes con los spurs

Fue en el RCD Espanyol donde debutó como entrenador y empezó a demostrar todo lo que aprendió de su primer maestro, Marcelo Bielsa. Tomó al equipo a mitad de temporada, a principios de 2009, recibiéndolo en zona de descenso y firmó la permanencia en Primera. Duró tres temporadas más y luego fue destituido por un mal inicio en la 2012/2013. Acto seguido emigró al Southampton de Inglaterra.

En temporada y media hizo tan bien las cosas que se mudó a Londres para firmar contrato en White Hart Lane, anterior estadio del Tottenham Hotspur. De la plantilla que él dirigió en los Saints no quedó mucho. Junto con Pochettino partieron grandes nombres como Adam Lallana, Luke Shaw y Dejan Lovren; y un año después fueron Nathaniel Clyne y Morgan Schneiderlin. Todos a equipos de mayor historia y renombre en Inglaterra.

El argentino recibió un equipo que en los últimos años era un fijo entre la cuarta y la séptima posición de la Premier League. No era nada más que un animador, los candidatos al título eran otros. Y que acaba de vender a Gareth Bale al Real Madrid; cuando un año antes fue Luka Modric que cambió a los Spurs por la Casa Blanca.

Rápidamente Pochettino se pone manos a la obra y la reforma es tan inmediata como exitosa. En la plantilla había un joven de 19 años llamado Harry Kane. Venía procedente del Leicester City de segunda división y había jugado 797 minutos en todas las competencias la temporada anterior anotando 4 goles. Mauricio vio en él un potencial enorme y le dio un cupo fijo en el 11 titular. ‘El Ciudadano’ Kane respondió con goles. 28 en 49 partidos disputados en la liga inglesa y en la Europa League.

En su segunda temporada dirigiendo al Tottenham fichó a Bamidele Alli de 19 años, procedente del Milton Keynes Dons. Alli y Eriksen demostraron un nivel bárbaro y junto a la velocidad del por aquel entonces suplente Heung Min Son y el olfato goleador de Harry Kane, el Tottenham estuvo en la pelea del título de liga 2015/2016 junto al Arsenal y al campeón Leicester. Hoy, el equipo de ‘Poch’ es un candidato seguro al título temporada tras temporada.

Pero la fórmula ganadora de Pochettino no está en cómo resuelve los partidos adelante. Todo está basado en el sostén defensivo, el orden táctico a la hora de jugar sin el balón. Los blancos de Londres son uno de los equipos que menos goles recibe en la Premier League. Esto se debe al incansable trabajo del estratega argentino frente a los detalles. Y la segunda virtud es la de potenciar jugadores en todas las posiciones y volverlos referentes mundiales cuando no llegaron al club con un nombre conocido.

Fuente: Footbal 365

La pizarra de Mauricio

En los equipos de Pochettino el esfuerzo no es negociable. Como su compatriota Diego Simeone, sus equipos no dejan de correr en los 90 minutos, aunque el ‘Cholo’ le imprime un poco mas de agresividad a sus dirigidos.

Todos defienden y trabajan en pro del equipo. Pero su técnica ha de ser buena. Los centrales de buen pie son los generadores de juego desde el momento cero, y los mediocentros el complemento y transición. Siempre jugando el balón limpio. Con un juego de posición muy organizado e inteligente. Esta transición defensa-ataque culmina cuando los volantes creativos reciben el balón en el último cuarto de la cancha y las variantes ofensivas empiezan a entrar en escena.

En el Tottenham, los laterales titulares tienen muy buena pelota parada. Ben Davies le quitó el puesto a un experimentado como Danny Rose. Y Kieran Trippier, tras la salida de Kyle Walker, es el amo y señor de la banda derecha. La proyección de ellos los convierte en volantes-laterales. Siempre de vital importancia en su pizarra. En el Southampton era el anteriormente mencionado Luke Shaw, que bajo Pochettino tuvo la mejor temporada de su carrera.

La versatilidad del 11 inicial es tal que se puede variar de línea de 5 a línea de 4 tanto desde el inicio o durante el partido. Es decir, el equipo tiene en su ADN ambos esquemas y no les cuesta cambiar el chip. El comodín que permite esto se materializa en la figura de Eric Dier, que puede jugar tanto de defensor central como de volante de marca, brindándole esa versatilidad al equipo.

Fuente: El País

Queda mucho por hacer en Inglaterra, en un club con sed de triunfos y de trofeos. Ambición que comparten los otros cinco capos de la Premier League. La tarea no es fácil, pero con Pochettino todo parece posible. Ya salieron victoriosos del mismo grupo del Real Madrid en la última edición de la UEFA Champions League. La jerarquía y la experiencia va llegando, mientras pasan los partidos y luchan por los títulos.