El Arsenal necesita a Lucas Torreira de inicio

Debut oficial de Lucas Torreira con Arsenal. Fuente: Sportskeeda

Arsenal cayó derrotado frente al Manchester City en el Emirates Stadium por dos goles a cero en el primer partido de ambos en la Premier League. Convirtieron Raheem Sterling y Bernardo Silva para los citizens, mientras que del lado gunner lo destacable fue el debut de Lucas Torreira ingresando a los 70′ por Granit Xhaka.

En el primer encuentro de liga se esperaba mucho de los dos. En las alineaciones partieron desde el comienzo los brasileños Fernandinho y Ederson, ambos habituales titulares de la campaña pasada en el conjunto dirigido por Pep Guardiola. En ataque jugó Sergio Kun Agüero, quien saliera sustituido a falta de diez minutos del final por el brasileño Gabriel Jesús. Por su parte, los argentinos Nicolás Otamendi y Claudio Bravo no vieron minutos; el defensor ex-Valencia fue un fijo en el torneo anterior, sin embargo, el técnico catalán prefirió nuevamente a Aymeric Laporte como en la Community Shield. Distinta es la situación del arquero chileno, relegado tras la llegada Ederson.

Unai Emery en su primer partido como entrenador Gunner.                  Fuente: Standard UK

Entre los suplentes del equipo londinense el uruguayo era el único sudamericano en el conjunto dirigido por Unai Emery. El club londinense desembolsó 30 millones de euros para que el mediocampista dejara la Sampdoria.

Sorprendió la decisión del entrenador español en dejarlo en el banco de los suplentes no solo por el monto que se pagó sino también por la calidad que tiene, su función la ocupó Aaron Ramsey quién no tuvo buen desempeño.

En los minutos que disputó, el exblucerchiato completó 15 pases , realizó dos intercepciones, consiguió cuatro recuperaciones y en duelos mano a mano frente a su rival ganó uno y perdió el otro.

Seguramente no fue el debut soñado para un jugador con condiciones excepcionales, siendo un volante mixto avocado a la recuperación se le suma su dote técnico y un gran remate de media distancia. Puede ser el ingrediente más urgido para un Arsenal que quiere volver a ser grande tras la era “postWenger”.