Una legendaria Copa Libertadores transcurrió el año pasado. Una final histórica entre uno de los clásicos más importantes: Boca-River, en donde el mundo entero vivió y sintió lo que es el fútbol sudamericano. A raíz de esto, nos ha surgido la siguiente pregunta: ¿Acaso aquella copa le ha despertado a los grandes jugadores y al público del exterior el sentimiento y la euforia con la que se vive el fútbol aquí?

Boca y River minutos antes de comenzar la primera final de la Copa Libertadores 2018
Boca y River minutos antes de comenzar la primera final de la Copa Libertadores 2018. Foto: Mariano Sánchez

Si nos remitimos únicamente a las estadísticas, podemos ver la inmensa cantidad de jugadores que han llegado al continente americano tras la Copa Libertadores 2018. Grandes futbolistas como Daniele De Rossi, Dani Alves, Eduardo Salvio, Juanfran, Antonio Valencia o Adriano son algunos de ellos. Si bien es verdad que ya están en el fin de su carrera, priorizaron a Sudamérica antes que otras ofertas más interesantes a nivel económico.

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Por otro lado, también se deben tener en cuenta a aquellos jugadores, jóvenes o no, que aún teniendo ofertas en el exterior por su notable desempeño, han preferido continuar en sus equipos. Para ponernos en situación, son aproximadamente 30 los jugadores convocados con su selección que este año están jugando en la máxima competencia latinoamericana.

Avance a nivel económico

La final entre Boca y River, sugirió, debido a la calidad del partido y por el hecho de haberse jugado en Europa, una popularidad inmensa del fútbol latinoamericano en todo el mundo. Hoy en día, tanto en materia de derechos televisivos, marketing y cultura, el fútbol sudamericano se continúa expandiendo alrededor del globo.

El prestigioso trofeo de la Copa Libertadores. Fuente: TyC Sports

Como ejemplo de lo dicho anteriormente, podemos ver cómo en las actuales ediciones de la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana, la Conmebol ha comunicado que los ganadores se llevarán el doble de la suma de dinero respecto a las anteriores. En total serán 161.9 y 47.2 millones de dólares respectivamente que se repartirán en premios.

Para concluir, entendemos que a pesar de la vergüenza de jugar una final de esta índole en un lugar que no mereció, todo esto le ha sugerido al fútbol sudamericano un progreso en todo los aspectos. Para comenzar a comercializar este fútbol hacia el exterior, se debe antes revisar y tratar los diversos problemas internos.