maravillas mundo antiguo
Los Jardines colgantes de Babilonia | Fuente: NeoMam Studios

El ser humano se ha encargado de ser el autor de múltiples obras arquitectónicas envidiables. Su capacidad para crear edificaciones y construcciones ha sido valorada a lo largo de su historia. El mundo antiguo fue testigo de las llamadas siete maravillas del mundo. Siete obras espectaculares que era consideradas como los sitios que una persona debía visitar. Seis de ellas fueron destruidas con el paso del tiempo, haciendo que sea imposible visitarlas en la actualidad.

En Balón Latino, repasaremos estas siete maravillas del mundo antiguo, recordando el prodigioso talento humano para construir.

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Siete maravillas del mundo antiguo

La Gran Pirámide de Guiza

Esta pirámide es la única de las maravillas que ha resistido el paso del tiempo. Es la única de las siete en mantenerse en pie. Está ubicada en Egipto y hace parte de una gran necrópolis construida con el propósito de acoger los restos de los faraones de la época. Puntualmente, esta pirámide fue construida por orden del faraón Keops y fue una de las construcción más altas del mundo hasta hace unos siglos. Actualmente, es posible visitarla y recorrer partes de sus asombrosas estructuras.

Gran Pirámide
Las pirámides en Egipto, prodigios arquitectónicos | Fuente: Reuters

Jardines colgantes de Babilonia

La existencia de esta maravilla es dudosa. Los historiadores aún no logran determinar con certeza la fiabilidad de su ocurrencia. De hecho, hay bastante indicio que se oponen a su existencia o, cuanto menos, a la atribución de los jardines a Babilonia. Sin embargo, lo que se cuenta de los jardines es magnífico. Estaban ubicados en la capital del Imperio babilónico, en la actual Irak. Se presupone que su propósito era meramente decorativo, aunque hay relatos que los asocian a una muestra de amor por parte del rey a su amada.

Templo de Artemisa

Ubicado en el antiguo Éfeso, el Templo fue construido en honor a la diosa griega Artemisa. La diosa de la naturaleza y la caza fue la inspiración que llevó a los griegos a levantar un majestuoso recinto de alabanza. Fue construido con mármol y sus dimensiones destacaban por encima de otras edificaciones con propósitos similares. Lamentablemente, está obra arquitectónica fue destruida en medio de un incendio provocado, según se narra, por un hombre llamado Eróstrato.

Estatua de Zeus

Fue construida con marfil y oro en Olimpia, Grecia. Como se puede suponer, representaba la figura de Zeus y su autor era llamado Fidias. Se cuenta que este dios era el protector de la ciudad, pues esta era la sede de los famosos Juegos Olímpicos. La destrucción de esta estatua suele atribuirse al incendio ocasionado por seguidores cristianos varios siglos después de su creación. No obstante, es disputada la verdadera causa de su desaparición.

Mausoleo de Halicarnaso

Nuevamente, un monumento mortuorio hace presencia en la lista de las siete maravillas del mundo antiguo. Esta vez, se trata de una construcción realizada en honor a Mausolo, un gobernador del Imperio persa. Su creación data entre el 353 y 350 a.C. Un desastre natural destruyó la construcción que había sobrevivido múltiples invasiones y disputas bélicas. Actualmente, restos de su estructura pueden ser contemplados en museos y zonas turísticas de la ciudad.

Coloso de Rodas

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Modelo del Coloso de Rodas creado a partir de los datos disponibles sobre su existencia | Fuente: NeoMam Studios para Budget Direct

Localizado en la isla de Rodas, el Coloso fue una enorme estatua dedicada al dios Helios. Estaba ubicada de tal manera que recibía a las embarcaciones que se disponía a ingresar en el puerto de la isla. Su imponente tamaño y sus estructuras en bronce hacen dudar de su existencia a los historiadores. La complicación de su construcción era mayúscula para la tecnología de la época, especialmente en una zona geográfica como la de Rodas. Al igual que el Mausoleo de Halicarnaso, su destrucción se le atribuye a un terremoto.

Faro de Alejandría

Como indíca su nombre, esta construcción tuvo lugar en Alejandria, específicamente en la isla de Pharos. Su propósito era claro: iluminar el camino de aquellos navegantes que rondaban la ciudad y que surcaban las aguas del Mediterraneo. Su estructura fue golpeada por múltiples terremotos en las costas de la ciudad. No obstante, fue una de las últimas maravillas es ser destruida del todo, conservandose sus ruinas hasta el siglo XIV.