Es ya hasta cotidiano que los distintos tipos de apariciones en un pan, en una piedra, en el fango o en cualquier tipo de superficies, se les mencione como de índole celestial. Y justo ahora, la oportuna aparición de Johan Vásquez como titular por primera vez en Italia y dándole el empate de último minuto al Genoa, se dibuja – o a eso se aferra la afición mexicana – como una jugada orquestada por la divina providencia. 

La era después de nuestro Káiser.  

Probablemente muchas de las personas aficionadas al balompié mexicano no se hayan puesto a reflexionar (porque ni la pandemia detuvo al fútbol) respecto al proceso que hoy lleva al mando Gerardo Martino y este grupo de futbolistas. Es decir, se está hablando de la era después de Rafael Márquez Alvarez: el káiser mexicano. 

Lejos de detenernos en elogiar y recordar las maravillosas virtudes futbolísticas del nacido en Zamora, Michoacán, el hablar sobre su liderazgo en cancha iguala o supera a lo extraordinario futbolista que era. El líder de la selección mexicana desde la Copa del Mundo del 2002… ya no está disponible. 

Oportuna aparición
Fuente: MEXSPORT

La aparición de los nuevos referentes.

Y es que ni Héctor Moreno (último compinche de Rafa en la central nacional), ni Néstor Araujo (con grandes actuaciones en España) o Carlos Salcedo (central que jugó a buen nivel en Alemania) pueden ser considerados como soluciones a poco más de un año de enfrentarse a lo que traerá Catar 2022. 

Por ello, la apuesta por los juveniles resuena en estos meses de vital importancia para formar un cuadro competitivo para un mundial. Y ahí es donde los nombres como los de César Montes y Johan Vásquez (jugadores con bronce en los últimos Juegos Olímpicos) son el principal foco de atención del ‘Tri’ del ‘Tata’, que tiene en sus principales falencias en la zaga.

Johan Vásquez y su apuesta por Europa

El formado en Cimarrones de Sonora, quien encontró en Rayados la oportunidad de debutar en primera división y el que se consolidó como figura en los Pumas; apostó su estatus de referente auriazul para jugarse todo por el sueño europeo, en su caso… el sueño italiano.

Tras lucir como una pieza clave para la obtención del bronce de México en Tokio 2020(1), el central de 22 años pujó con la directiva auriazul para que lo dejaran ir, a pesar de que las cifras no eran las más jugosas para esta institución que lleva rato con problemas económicos. 

Al final todo se dio y el Genoa adquirió a una de las figuras más promisorias del balompié mexicano, pero fueron siete fechas de Calcio con el mexicano sin disputar minutos. El sensacionalismo empezó a cuestionar todo y por otras partes más prudentes sabían (y así lo comunicaban) que esto se trata de un proceso.

Y el fin de semana pasado, después de que la zaga mexicana fue exhibida de nuevo en los partidos eliminatorios, cuando a pesar de ser convocado por Martino y de no disputar ni un solo segundo en los tres partidos rumbo a la Copa del Mundo… Johan formó de titular ante el Sassuolo y además tuvo una oportuna aparición donde rescató el empate con un remate de cabeza al 89’.

Con mucha incertidumbre en el entorno de selección nacional y probablemente adelantando procesos, la oportuna aparición de Johan Vásquez brillando en la Serie A puede interpretarse como una señal divina, donde el de Navojoa sea esa figura a la cual aferrarse para pensar en tiempos mejores… aunque sea solo en el fútbol.