Fuente: Subrayado

Los medios han sido injustos con el futbolista uruguayo y el fútbol de dicho país. Hace muchos años el balompié en esta zona de Sudamérica era champagne, elegante y exquisito. No por nada Uruguay ganó dos Juegos Olímpicos (considerados Mundiales los de 1924 y 1928). Sino también consiguió ganar la Copa del Mundo de 1930 y la de 1950, llegando a las semifinales en 1954 cayendo ante la poderosa Hungría. De ahí en más hubo un cambio abrupto en la historia. Sin embargo nunca se dejó de lado algo que caracteriza a este pueblo: el valor adicional, más bien conocido como Garra Charrúa.

Los rendimientos no fueron los mismos a nivel mundial, pero sí en lo continental ya que ‘La Celeste’ se cansó de ganar la Copa América, mientras sus equipos tradicionales a nivel de clubes hicieron lo propio a nivel continental, entre los dos ganaron ocho Copa Libertadores y seis Copas Intercontinentales.

Copa Mundial de la FIFA 1950™ - Noticias - La Uruguay de 1950, en ...
Fuente: Getty Images

Después de la década de los 80’s la cosa cambió, los clubes uruguayos obtenían sus últimos trofeos fuera de su país y la Selección Uruguaya la Copa América del año 1995, siendo este su décimotercer título. Uruguay siempre tuvo un balance entre los jugadores mágicos y los aguerridos, pero su sequía se mantuvo al menos hasta el año 2011.

‘La Celeste’ en los últimos 30 años fue catalogada como brusca en su juego. No vamos a mentir, tuvo futbolistas que tenían ese manual. Pese a ello no dejaron de jugar “con la nuestra”. ¿Qué es esto? Es simple: saque desde el fondo, la peina un futbolista uruguayo en zona alta del terreno de juego y si la tiene en campo rival, allí comienza la jugada.

Hoy, la metamorfosis de estos jugadores obliga a hacer un cambio en el sistema histórico de nuestro juego. 

¿Es posible cambiar el juego que tantos logros nos dio por el nuevo estilo de futbolista uruguayo?

Para eso debemos tomar el ciclo en el que estamos, hablando siempre y cuando desde la asunción de Oscar Washington Tabárez al frente de la Selección Uruguaya. Muchos critican la falta de títulos y alguna falencia en el juego pero lo cierto es que la misma debe ser tomada después de la Copa América de Argentina 2011. Tampoco hay que ser injustos ya que ‘El Maestro’ se ha basado en el sistema que nos ha caracterizado siempre: resistir y contraatacar. La Copa del Mundo de Sudáfrica 2010 fue su mejor logro en mundiales, con un Diego Forlán excepcional y un grupo completamente unido. Esto último sin dudas es lo que lleva el sello del estratega de 73 años.

FUTBOLISTA URUGUAYO DIEGO FORLÁN
Fuente: AP

El fútbol cambia y los futbolistas también, por muchas variables, entre ellas la decisión de convocar a uno u otro. No hay que dejar de lado el rendimiento de los jugadores, piezas fundamentales en esto. Sin embargo una de las cosas que se le criticaba a Tabárez era que siempre viajaban los mismos, o que en cada convocatoria se veían solo dos o tres caras nuevas. Esto cambió un poco y se siguió renovando, aunque se sigue jugando de la misma forma.

El juego pasa por el mediocampo, pieza fundamental para la transición entre defensa y ataque. Por lo que si hablamos de arqueros de antes y de ahora, podemos no encontrar muchas diferencias, al igual que con los defensores centrales y laterales. Lo cierto es que si hablamos del ataque, cualquiera de los dos de arriba se puede adaptar o a un juego vertical o a un juego de toque. Hoy ‘La Celeste’ juega a un poco de cada una pero no tiene una identidad fija a la hora de jugar y no consigue trofeos.

Los protagonistas cambiaron pero el juego no lo hizo

futbolista uruguayo
Fuente; El País

Desde el año 2011 ha habido un gran cambio generacional. En las características de los laterales y de los defensores centrales son bastante similares a la hora de jugar, distinto es el caso de la medular. Los primeros en irse fueron Walter Gargano, Diego Pérez y Sebastián Eguren, los últimos de este estilo fueron Álvaro González y Egidio Árevalo Ríos . El único que era más de toque y no tanto de destrucción era ‘El Mota’. En 2015 apareció Nahitan Nández, más de la vieja usanza que de los jugadores de hoy día. Un año más tarde surgía Matías Vecino y al siguiente llegaron Rodrigo Bentancur y Federico Valverde. Hace dos temporadas apareció el nombre de Lucas Torreira, otro similar al jugador de antes. Todos estos considerados como dicen en Inglaterra son Box to Box.

Sin duda alguna que los mediocampistas centrales son más de juego que de destrucción o mejor dicho, pueden cumplir ambas funciones. Pero todos estos dependen también de lo que suceda por las bandas, es decir los extremos.

¿Los nuevos extremos son el último paso de la metamorfosis del futbolista uruguayo?

Ya hablamos de los centrocampistas centrales, pero no todo pasa por el medio, sino también por las bandas. Habrá que dejar el 4-4-2 o el 4-3-1-2 que a la larga terminaba siendo como el primero que mencionamos. En los últimos años fueron apareciendo volantes externos o extremos que pueden terminar de cumplir esta metamorfosis del futbolista uruguayo. Antes era Cristian Rodríguez o hasta el propio Nicolás Lodeiro en esa posición, al igual que Edinson Cavani. Aparecieron nombres como Diego Laxalt, que terminó como lateral izquierdo o de Carlos Sánchez, quién llegó maduro a su debut con la Selección Uruguaya. Otro de los que jugó fuera de posición para cubrir esa vacante fue Diego Rolán. También Jonathan Urretavizcaya y Camilo Mayada tuvieron un breve paso pero las lesiones no lo han dejado progresar.

Martes 10, 20.30 horas: El recambio celeste ante Bolivia – El Eco ...
Fuente: El Eco Uy

Pero entre tanto improvisar, empezaron a llegar los nombres. Giorgian De Arrascaeta, un “10” que puede jugar como extremo, pero ha sido sacrificado a volantear. Gastón Pereiro, con cualidades similares y con mucho gol, puede jugar abierto y bien arriba, con bastante dinámica. Brian Lozano, rápido de gran pegada y polifuncional en ataque. Por último debemos destacar a dos revulsivos: Brian Rodríguez, la última joya del fútbol uruguayo, que ya ha demostrado todo lo que vale y a Nicolás De La Cruz, futbolista de River Plate que puede jugar en cualquiera de las posiciones de ataque.

Uruguay deberá abrir un poco más el panorama, dejar un poco el juego de antaño y pensar en tener un esquema vertical y punzante. No puede desaprovechar semejante calidad de futbolistas. El balón sigue rodando y el fútbol sigue cambiando, su entrenador también deberá cambiar su forma de pensar o al menos modificar algo dentro de su juego. Para mejor en las divisiones juveniles siguen surgiendo jugadores de este tipo.