La Máquina aplastó a Pumas y la ilusión continúa

La Máquina aplastó a los Pumas en la semifinal de ida en el Estadio Azteca
Fuente: Imago 7

Con un inicio virtuoso-desastroso, la Máquina aplastó a Pumas con tres goles que sentenciaron el partido, y probablemente la eliminatoria. La efectividad del Cruz Azul los tiene a 90 minutos de otra final, de la cual parece que nadie los saca.

Doce minutos y todo resuelto.

No pasaron dos minutos y los celestes ya lo ganaban. El autor del primero fue Roberto Alvarado (habilitado por Alan Mozo), quien mandó el balón entre las piernas de Julio González. El segundo tanto fue un monumento de gol (trallazo de larga distancia) cortesía de Rafael Bacca. Y para la goleada exprés (minuto 13), Luis Romo concretó una jugada que empezó tras una perdida en la salida por parte de Mozo.

La misma cantidad de goles que en la ida de cuartos de final (contra los Tigres), pero en 58 minutos menos de trabajo. Los Pumas no sabían cómo ocurrió eso. El primero fue un error de Mozo, el segundo una obra de arte, y si el tercero inició por un error, fue una definición extraordinaria de Romo.

Otro rostro universitario

Las fallas de lateral derecho también las vio Andrés Lillini, por lo que para la segunda parte lo sacaron junto con Facundo Waller, para darles entrada a Sebastián Saucedo y Juan Iturbe. Los sublíderes del campeonato trataron con Juan Dinenno, el mismo Iturbe, pero el tino estaba del lado del rival.

Al inicio del segundo tiempo Cruz Azul casi consigue el cuarto con un derechazo del ‘Cabecita’ Rodríguez. Pasadita la hora, el ‘Piojo’ Alvarado lo metió… pero tras revisión en el VAR, lo echaron para atrás por un fuera de lugar del mismo playera 25. 

La cereza del pastel llegó al 95′. Luis Romo sí consiguió su doblete tras una asistencia de Santiago Giménez. Un 4-0 que manifestó lo ocurrido en la cancha. Un Cruz Azul que desde el inicio del torneo hizo las cosas bien para reafirmarlo en las semifinales.

La Máquina aplastó a los Pumas en la semifinal de ida en el Estadio Azteca
Fuente: Imago 7

A pesar de que en el torneo regular solo cayeron una vez, hoy la Máquina aplastó al equipo universitario y no hay argumento alguno para pensar en la remontada. Cruz Azul sigue con un 2020 de fantasía y solo hay una opción: el maldito y negado campeonato.