La carrera de Fernando Gago, al detalle

Fuente: Lanumero12

El vínculo entre el futbolista Fernando Gago y Boca Juniors se dio por terminado antes de lo esperado. Era algo que pocos imaginaban, pero que al fin y al cabo, es razonable. Un jugador con tantos títulos como lesiones, que en las pocas veces que pudo lucir la camiseta dorada y azul en su segunda etapa, su rendimiento fue maravilloso.

En esta ocasión, un breve repaso de lo que fue su carrera en varios de los equipos élite de Europa, donde logró dejar huella cuando se habla de buen fútbol.

INICIO CON TÍTULOS

Fue en la 2004/05 donde pudimos ver a Fernando por primera vez en La Bombonera, su casa. Con 18 años,  se dio su debut un 5 de diciembre de 2004, bajo la dirección técnica del Chino Benítez. En dicha temporada, apenas disputó 16 partidos en total, pero levantó ambos torneo cortos de Argentina.

Con a llegada del prestigioso entrenador Coco Basile a mediados de 2005, Gago se calzó la 5 en la espalda y tomó mayor protagonismo.

Su sueño hecho realidad llegó a su fin para la temporada 2006/07, pero uno aún más impresionante le esperaba. Con títulos locales, una Copa Sudamericana y 2 recopas, nada menos que el Real Madrid fue tras él, anunciando en el invierno europeo de 2007, la llegada de dos argentinos que la estaban rompiendo en los dos grandes del país: Fernando Gago y Gonzalo Higuaín.

Fuente: FOX Sports

UN PASO CON TÍTULOS EN EL REAL MADRID 

Fer llegó junto al Pipa y un tal Marcelo al club merengue para ser dirigido por Capello. Nadie dudaba de la calidad de Gago, pero se tenía que ganar la titularidad ante Emerson y Diarrá, jugadores mucho más corpulentos, que encajaban justo con lo que Fábio quería. Con el tiempo, se le dieron las oportunidades, donde Fernando juntó su maestría con el balón con los atributos físicos que necesitaba para triunfar en España.

Registra un total de 122 partidos con la casaca blanca, levantando dos ligas, un Supercopa y una Copa del Rey. Estancia más que aprobada del argentino por una de las potencias mundiales.

BREVE PASO POR ROMA Y VALENCIA

Aterrizó en la capital italiana en 2011 a modo de préstamo, donde disputó un total de 32 partidos. Tuvo un buen rendimiento, pero nada fuera de lo normal. Tras una temporada, volvió a Madrid, pero no para quedarse, ya que el Valencia CF desembolsó casi cuatro millones de Euros por su ficha.

Igualmente, tampoco estuvo mucho tiempo jugando en Mestalla. Apenas 18 partidos, y un rendimiento que no dejó satisfechos a los valencianos.

Fuente: Marca

VUELTA A ARGENTINA

Para volver a tomar ritmo futbolístico se puso la camiseta de Vélez Sarfield, pero en lugar de encontrar continuidad, apenas jugó siete partidos. Era normal que no estuviera citado.

Igualmente, durante ese período, Vélez levantó la Supercopa Argentina.

EL REGRESO A CASA

No hay nada mejor que la casa de uno. Bueno, mejor muy entre comillas, porque por más que pudo demostrar el juego que lo llevó a Europa, llegaron las lesiones, y a cada cual más grave.

Durante estos seis años, fue tres veces campeón argentino, y levantó una Copa Argentina. También alcanzó los 199 partidos oficiales con el club, contando su primera etapa, pero se estima que estuvo un total de 914 días fuera de las canchas, contando la fecha de vuelta que se espera de la lesión actual. Una cifra exagerada para la salud física de un futbolista.

Nunca logró superar los 16 partidos por campeonato cada año.

SU PASO POR LA SELECCIÓN ARGENTINA

Por supuesto que un jugador de la categoría de Fernando Gago tuvo un paso destacable en la Selección Argentina. Sin títulos, pero con un total de 61 partidos. Fue subcampeón del Mundial en 2014 y de las copas américas 2007 y 2015.

Su último partido será recordado por la lesión que sufrió apenas entrar al terreno de juego. Entró como cambio frente a Perú por eliminatorias a Rusia y a los pocos minutos se lesionó el ligamento cruzado. En él estaban las esperanzas de encontrar el socio perfecto de Messi para clasificar.

Fuente: Televisa Deportes

No es su retiro, pero es una noticia triste saber que, con varios meses de recuperación por delante, se quede sin equipo. Esperemos volver a verlo pronto dentro de un campo de juego.