Fuente: CdT/Gabriele Putzu

Desde Lugano nos recibió el capitán del conjunto de su ciudad, Jonathan Sabbatini. En una charla bastante atípica, ya que se habló más del COVID-19 que de fútbol. El sanducero nos explicó cómo viven la cuarentena en Suiza, él, su familia y sus amigos, la situación por la que están pasando por este largo parate producto del brote de coronavirus en Europa y que les espera tanto a su club como a todo el mundo futbolístico.

Entrevista a Jonathan Sabbatini

P: Empezando por la parte futbolística ¿Cómo estas de tu lesión?

R: Todavía me sigo recuperando. En Noviembre me lastimé el tobillo jugando y después del parón invernal volví a las canchas. En el segundo partido tras la primera lesión, me volví a lastimar, pero el otro tobillo. Encima con este tema de coronavirus jugamos un amistoso contra Chiasso y me tiré el posterior. Ahora con la cuarentena los plazos de recuperación juegan a mi favor.

P: ¿Cómo te estas recuperando?

R: Estaba yendo a una clínica privada a hacer la recuperación. Las primeras veces éramos 14 o 15, ahora las últimas veces entre dos o tres personas.

P: ¿Cómo juega este parate para Lugano?

Jonathan Sabbatini
Fuente: Ti-Press

R: La verdad que pésimo, acá en Lugano tenemos la costumbre de remontar en la segunda parte de la temporada y lo veníamos haciendo, ahora no sé en que quedará todo esto. Además los sponsors son los que invierten y ponen el dinero para los objetivos de clasificar o no a copas europeas.

P: ¿Qué se hace en estos momentos?

R: Mirá, por la falta de fútbol hace más de dos semanas fui a ver a un amigo que juega en un club pequeño, no habría más de 200 personas. Acá habían prohibido los espectáculos que superaran las 1000 personas. Aún así nos preguntaron de todo a los que fuimos.

P: ¿La SuperLeague se ha manifestado al respecto?

R: No de momento. Lo único que sabemos es que no habrá nada, ni fútbol ni espectáculos hasta el 30 de abril. La zona del Ticino, donde estamos nosotros, es fronteriza con Italia.

P: ¿Y con el club en qué quedaron?

R: Nosotros adelantamos las licencias vacacionales y aceptamos reducirnos el sueldo. Nosotros ni siquiera podemos entrenar. Los que pueden lo hacen desde la casa, es difícil.

P: ¿Cómo están las calles por Suiza?

R: No es compleja como en Italia pero siguen aumentando los casos. La gente está asustada. Hay controles en aduana y planean cerrar la frontera. En esta última semana no he visto personas con tapabocas.

P: ¿Qué medidas tomaste con tus chicos?

Fuente: RSI Sport

R: Decidimos desde un principio no mandarlos, ellos van acá enfrente a casa y desde que surgió esto lo mejor fue que se quedaran.

P: ¿Hay algún tipo de control cuando vas a la clínica?

R: Si, preguntas normales de rutina y controles.

P: ¿Cómo es la situación en los supermercados?

R: No vamos todos, tratamos de ir de a uno, hay pocas cosas. El fin de semana fue el cumpleaños de mi hija y no pudimos hacer nada porque la situación no lo ameritaba.

P: Me habías dicho que estabas estudiando inglés ¿Seguís haciéndolo?

R: Sí, antes la profesora venía a casa, ahora lo estamos haciendo online.

P: ¿Por qué estas estudiando inglés? ¿Qué tenes pensado hacer el día que no juegues más?

R: Primero para después de terminar mi carrera, la vida del futbolista es corta en ese aspecto, hay que estar preparado. Me gustaría trabajar en el club como dirigente o scouting. Me gusta mucho el seguir jugadores.

P: ¿Te has comunicado con tu familia en Paysandú?

R: Sí, están bien pero muy preocupados por la situación.

P: Allá en tu ciudad tenes un complejo deportivo ¿Tuviste que tomar alguna medida?

R: Sé que la situación es muy compleja. De momento, por las dudas, tuve que adelantarle las licencias a todos los empleados. Es difícil porque en estas condiciones no son vacaciones, pero es lo único que pude hacer. Ojala esto mejore pronto.

P: A todos el COVID-19 nos hace acordar a la gripe H1N1 ¿Vos la viviste estando en Europa?

Fuente: Abruzzo 24 ore

R: Yo adquirí la gripe H1N1 en Uruguay. Los síntomas me los había agarrado en el puente de Paysandú, no me olvido más. Fue el peor viaje de mi vida porque desde Montevideo me fui a Roma. Seguramente en ese vuelo contagie a muchos sin saberlo. En este entonces estaba en Chieti, me tuvieron que internar por dos semanas, tenía mucha fiebre y perdí la conciencia por momentos, bajé hasta cinco kilos. El club me quería rescindir el contrato, entonces propuse bajarme el sueldo y en caso de ascender que me lo devolvieran, aunque parezca mentira fue el mejor jugador del torneo y subimos. Seguramente fui uno de los primeros en padecerla, según lo que he escuchado los síntomas son parecidos aunque parece que los del COVID-19 son más fuertes.