Fábio Coentrão disputó codo a codo con Marcelo por la titularidad. Fuente: Pinterest

Marcelo ha sido el dueño del lateral izquierdo del Real Madrid en la última década. Antes de que su rendimiento comenzara a menguar, el brasileño era considerado como el mejor del mundo en su posición, así como se ha ganado un lugar entre los más destacados de la historia. Sin embargo, allá por la temporada 2011-12, su indiscutida titularidad se vio en riesgo por la irrupción de un tal Fábio Coentrão.

Este futbolista portugués, en aquel entonces de 23 años, llegó proveniente del Benfica a pedido de José Mourinho. El entrenador luso quería incluir en sus filas a un compatriota que venía siendo pieza clave de Las Águilas. La operación se cerró en 30 millones de euros, monto que dejaba en evidencia la confianza depositada en la Casa Blanca por el jugador. No por nada fue la incorporación más valiosa de los Merengues en aquel mercado veraniego.

Aunque Marcelo vivía un gran momento, Florentino Pérez quería asegurarse de contar con una variante de garantías. Coentrão comenzó a ganar minutos rápidamente y la titularidad en el lateral izquierdo parecía ya no tener un único dueño. El oriundo de Oporto pudo debutar en la segunda jornada de LaLiga Santander frente al Real Zaragoza, completó los 90 minutos y el club blanco se impuso 6-0. ¿Acaso existe mejor carta de presentación que esa?

Coentrão estaba demostrando que reunía las condiciones necesarias para ser más que un jugador de rotación. Se trataba de un lateral de mucho recorrido, veloz y aguerrido en la marca. Su potencia física lo volvía un jugador sumamente versátil, que además se desenvolvía muy bien con el balón en los pies. Aunque su pico de forma no duró demasiado, no cabe duda que su mejor versión estaba a la altura de los más grandes. Es cierto que las lesiones de Marcelo le permitieron tener más oportunidades.

Fuente: Caught Offside

Fue durante sus dos primeras temporadas en la capital española que el internacional por Portugal se consolidó como un elemento importante en la plantilla del Real Madrid. Incluso, durante la primera campaña que comenzó a perder protagonismo fue titular en la histórica final de la UEFA Champions League 2013-14. Allí, los Merengues se impusieron 4-1 al Atlético Madrid en la prórroga y Coentrão levantó su primera Orejona.

Sin embargo, los problemas extradeportivos (relacionados con su vida personal e indisciplina) sentenciaron la estancia del jugador en la Casa Blanca. El portugués comenzó a perder minutos hasta el punto de casi ni jugar. Fue cedido al Mónaco y posteriormente al Sporting CP, pero nunca pudo recuperar su nivel. Durante su etapa en Madrid ganó dos Champions League, dos Ligas, una Copa del Rey, una Supercopa de España, dos Supercopas de Europa y dos Mundiales de Clubes. En total, cosechó 103 partidos, un gol y ocho asistencias.

La pasada campaña, el luso acabó contrato con la entidad madrileña y se marchó por la puerta de atrás al Rio Ave, equipo en el que dio sus primeros pasos. Sin embargo, se mantuvo allí hasta final de temporada y luego volvió a quedar sin equipo. En enero de este año, se autodenominó como “jugador retirado” tras salir de su juicio en el Tribunal de Monsanto acerca por un ataque a la Academia Deportiva en Alcochete. Pese a esto, poco después contradijo dicha afrimación al declarar para Tribuna Expresso que continúa “con ganas de encontrar equipo”.

Hoy, a sus 32 años, parece difícil que Coentrão pueda relanzar su carrera. No por ello debemos olvidar lo importante que llegó a ser para el Real Madrid en su momento. Muchas veces se lo suele recordar como un jugador que fracasó en el club blanco por sus últimos años allí, pero lo cierto es que en sus mejor momento fue sumamente valioso para el equipo. Que haya podido sentar en el banquillo al mejor Marcelo ejemplifica de la forma más simple la clase de jugador que llegó a ser.