¿Uruguay tuvo chance de salir campeón de un Mundial la pasada década? La Celeste hizo un excelente papel en la Copa Mundial de Sudáfrica en 2010, pero cuando pensamos que había tocado techo y la generación iba cambiando, también dio batalla en Brasil y Rusia. Pasada la década, veremos en cuál de los tres mundiales Uruguay tuvo más chance de salir campeón del mundo.

SUDÁFRICA 2010: LA REVELACIÓN

El año que lo cambió todo para el plantel de Óscar Tabárez. Uruguay se clasificó en el repechaje por la mínima diferencia de global contra Costa Rica y se metió en el grupo del anfitrión. El equipo contaba con una renovación en el arco, que se dio cuando Fernando Muslera debutó en el penúltimo partido de eliminatorias y demostró que por fin la Celeste tenía un golero a la altura. Además, el zaguero capitán Diego Lugano estaba en su mejor momento, y ni que hablar de Diego Forlán, acompañado de unos jóvenes Edinson Cavani y Luis Suárez que ya la rompían en Europa.

Uruguay ganó siempre con lo justo (menos contra Sudáfrica, a la que venció 3 a 0), y de a poco iba avanzando de fase, hasta que se topó con Holanda en las semifinales. Se le consideró como la selección relevación, pero lo cierto es que pudieron ser más que eso perfectamente. Los ‘charrúas’ superaron ampliamente a los Europeos, pero muchas decisiones dudosas del árbitro los acorraló contra su arco, y perdieron 3 a 2.

Fuente: FIFA.com

Recalcamos que debieron llegar más lejos sobre todo porque la campeona España no ganó precisamente por demostrar un gran fútbol, ya que también llegó a la final con lo justo y necesario (recuérdese que Paraguay casi los elimina merecidamente en cuartos de final). Además, muchos de los futbolistas uruguayos se encontraban en su máximo esplendor, mientras que algunos otros terminarían de formarse en el siguiente Mundial. De haberse jugado la final entre España y Uruguay, la Celeste hubiese sido la candidata a ganar el título. La opinión popular coincide en que, si Uruguay tuvo chance de salir nuevamente campeón de un Mundial, era en este.

BRASIL 2014: A TODO O NADA

Después de lo vivido en 2010, el pueblo uruguayo estaba ansioso por demostrarle al mundo que había vuelto a la élite del fútbol para quedarse. Las condiciones eran aún mejores que en el mundial anterior. Otra vez clasificados por repechaje, pero con un mejor plantel. José María Giménez había surgido en las eliminatorias como el sustituto soñado para el capitán Diego Lugano, que ya estaba en las últimas. Además, jugadores de la pasada campaña ya estaban asentados en el máximo nivel del fútbol, incluyendo al ‘Matador’ y el ‘Pistolero’, ambos en el auge de sus carreras.

Arrancaron con una derrota, pero cuando debían ganar sí o sí, aún teniendo a selecciones potencias como lo son Inglaterra e Italia, cumplieron. Quizás lo sucedido con el delantero del Liverpool en ese momento afectó el vestuario, o simplemente no fue su día, pero se volvieron a casa en octavos de final, perdiendo en el mano a mano con Colombia, selección que dejó una gran actuación.

Fuente: Subrayado

Era la selección 2010, pero con los jugadores mejorados, y alguna que otra cara nueva de calidad, por lo que se esperaba llegar lejos, pero siempre pasa algo. Lo que pasó en Sudáfrica, fue que Luis Suárez se perdió la semifinal siendo pilar fundamental en la ofensiva Celeste, y ahora, siendo el líder del ataque, volvió a faltar cuando más se le necesitó. Jamás sabremos qué habría pasado con con él en cancha frente a Holanda y Colombia. ¿Habríamos llegado lejos? Seguramente.

También hay que decir que los rivales iban a ser más difíciles que en el Mundial anterior. La campeona aplastó a Brasil en su propio país. De haberle ganado a Colombia, y aprovechando la pobreza futbolística de la ‘Canarinha’, Uruguay hubiese enfrentado a Alemania en semifinales. Hubiese sido un partido muy reñido, del cual se me dificulta predecir un resultado. Eso sí, de jugar la final, hubiese sido de los partidos más importantes de la historia de Uruguay, enfrentando a la Argentina de Lionel Messi.

RUSIA 2018: DEBUTA LA NUEVA GENERACIÓN

El tiempo pasa para todos. Ya no hay ‘forlanes’, tampoco ‘luganos’, ni ‘cachas’ ni ‘rusos’ en la mitad de la cancha. Por suerte, también las cosas cambias a nivel técnico. No están esas locomotoras en el mediocampo que había en los mundiales anteriores. Habían sido sustituidas por jugadores que se fueron muy jóvenes a terminar de criarse futbolísticamente al mejor fútbol del mundo. Con jugadores como Matías Vecino, Rodrigo Bentancur o Giorgian De Arrascaeta,

Uruguay clasificó como segunda mejor selección de Sudamérica rumbo a la primera prueba de fuego de esta nueva generación. No lo hizo nada mal para ser la primera vez. Nueve de nueve en el grupo, incluyendo una goleada a la anfitriona, y un dos a uno ante la Portugal de Cristiano Ronaldo, con un Edinson Cavani intratable. Pero para colmo, volvió a suceder lo de los Mundiales anteriores. El salteño se lesionó en ese partido y se perdió los cuartos de final, donde quedaron eliminados a manos de la campeona, Francia.

Fuente: Fútbol.Uy

Ante un cambio de plantel, se logró tener jugadores de calidad para todas las posiciones, e incluso para recambio, que no es para poco. En el primer duelo importante ganaron, pero se repitió lo de las veces anteriores. Otra vez nos preguntamos qué hubiese pasado con el ‘Edi’ en cancha contra los franceses. Lo que no podemos negar es el gran nivel futbolístico de los de Deschamps.

Hablando en general, tampoco podemos decir que por la falta de un delantero titular el equipo deje de ser el mismo, porque se perdió una pieza de 10 habituales, pero da la casualidad que siempre faltan los que atraviesan su mejor rendimiento. La única excepción es la de Diego Forlán en Sudáfrica, que fue el mejor valorado y no se perdió ningún partido. Sí perdió a su principal socio de ataque en aquella ocasión. De esta manera, podemos decir que Uruguay tuvo la chance de salir campeón de un Mundial en la pasada década.

QATAR 2022: LA OPORTUNIDAD DEFINITIVA

Habría que ver el rendimiento de varios jugadores, puesto que, por ejemplo, los dos delanteros estrella de la selección llegarían con 36 años, edad donde se empieza a notar el declive. Pero por otro lado, los que ahora son jóvenes, ese año habrán alcanzado la edad perfecta para combinar experiencia y rendimiento. A priori, es la cita mundialista con menos excusas para hacer un buen papel, y por qué no, pelear por el título de campeones del mundo.