Fuente: SDEibar

A sus 33 años, Fabián Orellana continúa siendo un jugador determinante en la liga española. Cada camiseta que vistió fue defendida con toda su experiencia y capacidad goleadora. Esta vez fue ante Villarreal, donde el delantero chileno le dio la victoria a su equipo con un tanto en el último suspiro del partido.

El Éibar había golpeado primero durante el complemento, gracias a Kike García y un exuberante cabezazo al ángulo tras un centro del mismo Orellana. Gran porcentaje de las llegadas al arco fueron obra del chileno, quien insistió en la presión sin ceder su resistencia.

Orellana Éibar
El chileno consiguió llega a cuatro goles en La Liga. | Fuente: SDEibar

Villarreal logró igualar el marcador a los 88, donde Gerard Moreno despachó al arquero con un sombrerito y remató totalmente libre. Después de que el cuarto árbitro levantó el cartel, el encuentro se volvió intensamente atractivo. Las idas y vueltas se multiplicaron. Fue allí donde Orellana aprovechó un centro del argentino Pablo de Blasis para darle los necesitados tres puntos al Éibar.

Ya son cuatro goles y tres asistencias para el delantero chileno. Funciona como un amuleto de la suerte, ya que cada vez que ha marcado su equipo no ha perdido. Gracias a su gran actuación de hoy, los armeros han llegado a los 12 puntos para alejarse parcialmente del fondo de la tabla.

La mejoría de un experimentado

Durante las dos anteriores temporadas, Orellana registró sólo tres goles en cada una, mientras que en la 16/17 su cuota fue de cinco tantos, dos de ellos en Europa League. Contrario a desgastarse, actualmente se lo percibe con mayor grado de determinación cerca del área.

Por otro lado, el Éibar sólo ha logrado triunfar en condición de local, aunque contra equipos de mayor jerarquía (Sevilla, Celta de Vigo y ahora Villarreal). De visitante, no ha cosechado más que tres derrotas y tres empates. Sus posibilidades de verse cara a cara con la parte baja de la tabla son amplias. Para dejar de coquetear con el descenso, deberá igualar el trabajo de hoy. Con el factor Orellana, el equipo podría surgir heroicamente y aplacar los murmullos de una liga cada vez más difícil.