Fuente: rayados.com

Innegable simpatía y un romance perpetuo con el gol marcaron la vida de un joven regiomontano que desde temprana edad pintó canas y envejeció su rostro. ‘El abuelo’ hacía honor a su apodo, aunque joven, parecía que tenía toda una vida tras la pelota.

Fransico Javier Cruz nació en Monterrey, N.L., se formó en las fuerzas básicas de Rayados y fue parte del primer campeonato del Monterrey en 1986. Años después pasó a la historia del Clásico Regio cuando firmó por los Tigres en el ocaso de su carrera. Al día de hoy es querido por ambas aficiones, un caso particular y digno de aquel que nace con estrella.

El ‘Abuelo’ Cruz se hizo ídolo no solo en la tierra del cerro de la silla, si no, en todo el país y es que fue prácticamente que ha pedido de los aficionados, Bora Milutinovic, entonces seleccionador del combinado azteca, lo convocó al mundial de México 1986.

Fransisco Javier ‘Abuelo’ Cruz. Fuente: rayados.com

Ubicándose en el plano internacional

Representar a México es algo que el delantero siempre supo hacer y fue en 1988 cuando se convirtió en el primer jugador nacido de la cantera del Club de fútbol Monterrey, en fichar por un equipo de Europa.

Se trataba del modesto Logroñes de la liga española a donde llegó en un combo interesante junto al recién campeón del mundo, Óscar Ruggeri. Aunque no logró consolidarse, arrancó algunos gritos de gol y dejó huella con sus costumbres regias.

Ruggeri (al centro), junto a ‘Abuelo’ Cruz.

Entre otros aspectos del goleador mexicano, a los españoles les llamó la atención que, (como buen regio), el ‘Abuelo’ se refería a todos como ‘Primo’, especialmente con sus compañeros y directivos del club de Logroño. Al Presidente le decía ‘Papá’ y al Vicepresidente se refería como ‘Tío’. ‘Es un tipo muy familiar’ comentaban los periodistas.

Segunda oportunidad como embajador ‘regio’

Tras su paso por España, el abuelo regresó a Rayados, el club de sus amores para seguir disputando algunas batallas. Sería en 1997, dos años antes de su retiro y ya con 31 años encima, cuando Cruz regresaría a Europa.

Corrían los últimos días de diciembre y en la prensa de la ciudad resonaba la noticia de que el ídolo volvía al viejo continente. En esta ocasión al fútbol de Bulgaria para vestir la camiseta del CSKA Sofía durante los meses de enero, febrero, marzo y abril de 1998.

Es un regalo de Reyes para el ‘Abuelo’, que creo que uno de los problemas que tiene es su sobrenombre, porque es un jugador que tiene 31 años, entonces no está acabado, puede hacer las cosas bien en un equipo tan entero como el CSKA”, mencionó en aquel momento su representante.

ídolo y leyenda del Monterrey

Muchos son los motivos para ubicar a Fransisco Javier ‘Abuelo’ Cruz dentro de la historia de Rayados, pero sin duda, haber sido el primer jugador albiazul en emigrar al viejo continente, en tiempos cuando el mercado apenas comenzaba su globalización, lo pone en un lugar privilegiado.