Ecuador Sub-17
Tres puntos y buenas sensaciones dejó Ecuador | Fuente: FIFA

El Mundial Sub-17 de Brasil comenzó en la jornada de sábado y Ecuador aprovechó para arrancar con el pie derecho. El combinado ecuatoriano se enfrentó ante el equipo australiano en el Estadio Olímpico de Goiânia. Con los tres puntos en la bolsa, Ecuador se ubica en la segunda posición del grupo B, por detrás de la selección de Nigeria.

Un arranque fulminante

Solamente 10 minutos le bastaron a Ecuador para ponerse 2-0 por delante en el marcador en la jornada inaugural del Mundial Sub-17. A los tres minutos de juego, Erick Pluas tomó ventaja de un rechazó aéreo de la defensa australiana y remató con potencia desde el borde del área. Su disparó se desvió en un marcador y dejó al portero sin posibilidades de evitar el gol ecuatoriano. Siete minutos más tarde, el mismo Pluas habilitó a Vite con un gran pase filtrado. El jugador de Independiente del Valle envió un centro raso. Mlinaric, en su intento por despejar, terminó enviando el balón dentro de su propio arco. El control se extendió por el resto del primer tiempo.

La segunda mitad comenzó más igualada. Ambos equipos tuvieron chances y vieron cómo sus porteros atajaban y salvaban sus vallas. Fue un golpe a golpe constante, en el que Mina tuvo varias oportunidades fallidas para propinar la estocada final. Entre la mala puntería, los fuera de juego y un par de porteros inspirados, el encuentro se mantuvo 2-0 hasta los últimos minutos. En el 90, Noah Botic, la promesa más brillante del equipo australiano, remató dentro del área y venció al portero López. Ecuador terminó sufriendo, pero con el respiro de llevarse los tres puntos.

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Claves del juego de Ecuador Sub-17: un triángulo de tres puntos

Ecuador Sub-17
Marco Ángulo, figura del encuentro | Fuente: FIFA

El conjunto latino saltó a la cancha con un marcado 1-4-1-4-1, teniendo varios fuertes en su funcionamiento individual y colectivo. Su buen rendimiento se entiende a partir de dos nociones claras del juego de los dirigidos por José Rodríguez: el intercambio fluido de posiciones y un triángulo central sólido. Los jugadores ofensivos del equipo ecuatoriano rotaron sus posiciones constantemente con los compañeros cercanos. Usualmente, el delantero centro caía a banda para darle su lugar a Mercado; además, Vite y Pluas cambiaron su ubicación en el mediocampo dependiendo del contexto de juego.

Los constantes cambios le permitieron a la Ecuador Sub-17 manejar diferentes registros para atacar y cubrir adecuadamente las zonas por las que Australia intentaba atacar. Por si fuera poco, dentro de este sistema brilló el triangulo del mediocampo, a la cabeza de Marco Ángulo (2002). El jugador de Independiente del Valle era el vértice más retrasado del mediocampo ecuatoriano. Su actuación dejó muestras de una gran inteligencia para correr el campo y hacer relevos, sobre todo por izquierda. Además, Ángulo fue clave en la recuperación y distribución del balón para que Pluas, Mina y Vite se encargaran de profundizar.