Briseño, un campeón Sub-17 que comienza a brillar en Portugal

El CD Feirense de Portugal ganó como visitante al Estoril por un marcador de 2-1, en lo que significó un partido más de la fase de grupos la Copa de la Liga Portuguesa y en la que el club de Santa María da Feira es líder con 3 puntos. Tal resultado surte efecto debido a que el gol de la victoria lo protagonizó Antonio Briseño, zaguero central mexicano que, desde hace prácticamente un año, defiende los colores de la institución ibérica.

El Pollo, apodo que se ganó en las fuerzas básicas del Atlas de Guadalajara, guarda consigo una historia bastante particular; en el año 2011 se consagró campeón mundial Sub-17 al derrotar a su similar de Uruguay en el mítico Estadio Azteca. Briseño, además, fue capitán y anotó un gol en la final con la selección mexicana con límite de edad. A partir de ahí, se insinuaba que la carrera del joven futbolista de edad iría en ascenso, sin embargo, el resultado fue completamente distinto.

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Comienzos de su carrera en México

Después del campeonato obtenido, Briseño ascendió al primer equipo del Atlas para ser fichado por el Tigres dos años después, no obstante, en ninguna institución tuvo la regularidad que pensaba. De Tigres emigró a la división de ascenso con el FC Juárez, en donde tuvo actuaciones destacadas que lo regresaron nuevamente al club universitario.

A pesar de la nueva oportunidad con la escuadra regiomontana, el seleccionado Sub-17 no consiguió consolidarse en el XI titular, por lo que salió a préstamo al Veracruz, en donde no disputó muchos minutos en la primera división mexicana.

Después de seis meses en Veracruz, Briseño regresó a Tigres, en donde le notificaron que no entraba en los planes para el primer equipo. Debido a esto, decide dar el salto al fútbol portugués con el Feirense, club que confía en él para convertirlo en una pieza importante, prácticamente, desde su arribo al viejo continente.

Salto a Europa

Ya en territorio luso, el mexicano ha cosechado 26 actuaciones como titular y 3 anotaciones, por lo que su andar en tierras europeas comienza a vislumbrarse positivo.

Así ha sido la carrera futbolística de un jugador que hace siete años alzaba la Copa Mundial con límite de edad. Aunque el proceso ha sido largo y complicado, Antonio Briseño ha ido abriéndose camino poco a poco y espera, en un futuro no muy lejano, consolidarse con el club portugués y ser valorado para regresar a la selección nacional.