Atalanta y Leipzig clasificaron a cuartos de final de la Champions. Fuentes: @ChampionsLeague

Es un día histórico para la UEFA Champions League y para el fútbol en general. En el inicio de la segunda vuelta de los octavos de final de la máxima competición europea pudimos presenciar la clasificación de dos equipos que nunca dejaron de soñar. Hoy, Atalanta y Leipzig pueden decir orgullosamente que están entre los ocho mejores conjuntos de Europa.

Calificar de meritorio lo que han conseguido ambos equipos es quedarse corto. Más aún si tomamos en cuenta que para llegar lejos en este prestigioso torneo no solo se requiere de una plantilla sumamente competitiva para afrontar los partidos más duros, sino también de una regularidad que no deje prácticamente lugar a los errores. Esto es lo que han logrado estos dos clubes, que ya se han ganado su propia página en los libros de historia del fútbol. Sus caminos son sumamente diferentes, pero ambos un ejemplo de superación.

ATALANTA NO PIERDE LA COSTUMBRE

Si fue un hito clasificar por primera vez a la UEFA Champions League, más lo fue aún haberse hecho un lugar en los octavos de final. Así es el Atalanta, un equipo que con mucho sacrificio no para de superarse. Este martes, los de Gian Piero Gasperini vencieron 4-3 (global de 8-4) al Valencia y confirmaron su inexplicable facilidad de cara a puerta (no por nada se es el club con más goles en una competición tan grande como lo es la Serie A).

Fuente: AFP

Tras un partido de ida en el que el club bergamasco había vencido por 4-1, la vuelta en un Mestalla vacío por prevención del coronavirus parecía un escenario bastante sencillo, y así lo fue. La Dea, con tranquilidad y aprovechando su amplia ventaja, jugó de principio a fin como si hubiera solo un gol de diferencia. Ejerció una presión asfixiante al Valencia cuando era oportuno, regaló pocos espacios y mandó muchos hombres al ataque en su insaciable búsqueda por el gol.

Con un póker de un imparable Josip Ilicic, el equipo italiano se llevó merecidamente la victoria ante un conjunto Che que, incluso cuando estuvo por delante en el marcador, no convenció. Los de Celades, que encajaron dos goles desde el punto de penal, dejaron en claro que deben trabajar seriamente el apartado defensivo, el cual demostró ser sumamente frágil tanto en la ida como en la vuelta. Pese a que lo intentaron hasta el final (con más coraje que buen fútbol), la gran diferencia en lo futbolístico y en lo anímico decantó un resultado que incluso se quedó corto.

LEIPZIG APROVECHA LAS HERIDAS DEL SUBCAMPEÓN

Las lesiones han convertido a la temporada del Tottenham en un pozo que cada vez se hace más profundo. Con las ausencias de Harry Kane, Heung-Min Son, Moussa Sissoko y Steven Bergwijn, el actual subcampeón de la Champions cayó 3-0 (4-0 en el global) en el Red Bull Arena frente a un Leipzig que sacó provecho de su ventaja. El conjunto de Julian Nagelsmann, sumamente vertical y apostando también por el juego de posesión, controló los hilos del encuentro y firmó una victoria sobervia.

Fuente: @ChampionsLeague

 

Dos goles de Marcel Sabitzer y uno de Emil Forsberg sobre el final sentenciaron una historia que la inmensa mayoría se veía venir. Los Spurs sufrieron mucho sus bajas, lo intentaron con las armas que tenían disponibles y, aunque se quedaron lejos, no hay nada que recriminarles. Tampoco se debe responsabilizar a Mourinho por el simple hecho de ser un entrenador sumamente exitoso, pues el recorte de una plantilla que ya de por sí no es demasiado amplia, es suficiente para que un equipo caiga en picada como lo viene haciendo el Tottenham.

Tampoco les ayudó en nada haberse topado con el mejor Leipzig que se haya visto desde la creación del equipo alemán hace casi once años. A pesar de contar con una plantilla sumamente joven, el mismo está en un estado de forma sensacional y sus jugadores en continuo crecimiento. El mensaje del mismo en esta serie ha sido claro: los de Nagelsmann están para grandes cosas y ningún club debe confiarse frente a ellos.