Álvaro Recoba, Inter
Fuente: El Cinco Cero

Álvaro Alexander Recoba, el “Chino” más famoso del fútbol uruguayo, se forjó en la cantera inagotable de Danubio. Entre 1996 y 1997, tuvo un fugaz y recordado pasaje por Nacional, antes de su desembarco en Milán para vestir la casaca del Inter. Con 21 años cumplidos, llegó a un equipo que dirigía Luigi Simoni y que en sus filas tenía jugadores de la talla de Pagliuca, Bergomi, Zanetti, Djorkaeff y Simeone, entre otros.

El día del Chino: 31 de agosto de 1997

En esa jornada se iniciaba el Scudetto y al conjunto neroazzurro le tocaba en suerte enfrentar, en el Giuseppe Meazza, al Brescia, escuadra en la que asomaba un joven de 18 años llamado Andrea Pirlo.

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Fuente: Marca

El estadio estaba en punto de ebullición con 62.000 personas en las tribunas. Todos aguardaban el estreno oficial de un futbolista brasileño que venía de ser el máximo goleador de la liga española y de quedarse, además, con la Bota de Oro europea: Ronaldo, “O fenomeno”.

Brescia sorprendió aguantando el cero en su valla y provocó un sismo cuando, a los 73′, Darío Hubner estableció el 1 a 0 a su favor, tras asistencia de Pirlo. Un minuto antes de ese grito de gol, Recoba había ingresado en sustitución de Mauricio Ganz.

ÁLVARO RECOBA Y UNA ZURDA INGOBERNABLE

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Fuente: The Gentleman Ultra

Entrando en la recta final de la contienda, el “Chino” recibió el balón volcado sobre la izquierda del ataque interista y desde afuera del área sacudió su zurda. Cervone, el arquero del Brescia, nada pudo hacer para evitar que la pelota se clavara en el ángulo superior izquierdo de su valla.

Convertir el empate para el Inter, en su primera aparición y a falta de 10′ para el final, ya era un sueño hecho realidad. Sin embargo, el destino le guardaba otra oportunidad para que los tifosi se enamoraran a primera vista…

En el minuto 85, falta a favor del local a unos 35 metros de la portería rival. El “Chino” la pidió para él. Y como si de Aladín se tratara, frotó la lámpara y el sutil zurdazo evitó la barrera y se incrustó, esta vez, en el ángulo superior derecho del arco bresciani.

Victoria neroazzurra para el mejor de los recuerdos y una jornada que para el “Chino” más famoso del fútbol uruguayo, por siempre, será el “DÍA D” en su carrera profesional fuera de su país.

El “DÍA D” en el que minimizó el debut de uno de los jugadores más virtuosos de la historia del fútbol mundial. Un cenit que solamente los elegidos pueden alcanzar sin fracasar en el intento.